Dos brutales agresiones contra aquellos que denunciaron el fraude en las elecciones legislativas del 20 de septiembre han marcado los días posteriores a los comicios. El politólogo Alexánder Kynev permanece hospitalizado tras sufrir una paliza que le ha roto la tibia por varios lados durante su detención. Las fuerzas de seguridad le acusaron de posesión de narcóticos, cargo que su entorno denuncia haber sido fabricado por las autoridades. Y la miembro del partido por la paz Yábloko, la candidata Várvara Kosheleva, y su esposo aún se recuperan de otra golpiza que les propinaron supuestos combatientes de la guerra contra Ucrania a la entrada de su hogar.

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