Las grandes fortunas de Latinoamérica continuaron aumentando durante 2025, impulsadas principalmente por sectores como la minería, las telecomunicaciones, la banca y la energía. En ese escenario, una chilena aparece entre los principales patrimonios de la región.
Se trata de Iris Fontbona, matriarca del Grupo Luksic, quien ocupa el tercer lugar del listado con un patrimonio estimado en US$54.800 millones, según el Global Wealth Report 2026 de UBS y cifras del Bloomberg Billionaires Index.
Fontbona heredó junto a sus hijos Jean-Paul, Andrónico y Guillermo los negocios de su esposo, Andrónico Luksic Abaroa, tras su fallecimiento en 2005.
La familia controla Antofagasta PLC y mantiene negocios en áreas como finanzas, bebidas, energía, transporte y servicios portuarios. Durante este año, su fortuna aumentó en US$4.800 millones.
Las fortunas más grandes de Latinoamérica
El listado regional está encabezado por el mexicano Carlos Slim, mientras que el segundo puesto corresponde a Germán Larrea y su familia. Este es el Top 10:
- Carlos Slim (México): US$119.000 millones. Es propietario de América Móvil y presidente emérito de Grupo Carso.
- Germán Larrea y familia (México): US$77.200 millones. Controlan el 60% de Grupo México, ligado principalmente a la minería.
- Iris Fontbona y familia (Chile): US$54.800 millones. Controlan el Grupo Luksic y Antofagasta PLC.
- Eduardo Saverin (Brasil): US$42.200 millones. Cofundador de Meta.
- Jaime Gilinski (Colombia): US$38.900 millones. Propietario mayoritario de Grupo Nutresa.
- Jorge Paulo Lemann (Brasil): US$30.100 millones. Cofundador de 3G Capital y AB InBev.
- Alejandro Santo Domingo (Colombia): US$19.700 millones. Presidente de Grupo Valorem.
- Alejandro Baillères (México): US$14.000 millones. Dirige Grupo BAL.
- Marcel Telles (Brasil): US$13.000 millones. Cofundador de 3G Capital y vinculado a la creación de Ambev.
- André Estevez (Brasil): US$12.800 millones. Presidente y accionista mayoritario de BTG Pactual.
Según UBS, la riqueza personal en Latinoamérica creció 22,3% durante 2025, aunque el avance fue menor al registrado en Norteamérica, Europa y Medio Oriente.





