SEÑOR DIRECTOR:

El Imacec de agosto registró una caída de 1% anual, lo que sorprendió al mercado, que anticipaba una baja más acotada. La cifra estuvo determinada principalmente por el fuerte deterioro de la actividad minera: la producción mensual anotó su mayor caída anual de 2026 y alcanzó un nivel no visto en 30 años.

Si bien este desempeño responde a mantenciones de faenas y a efectos transitorios del frente climático de mediados de año, también refleja el impacto de la menor ley del mineral. En contraste, el Imacec no minero mostró un desempeño mejor al previsto por la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) del Banco Central, con su mayor expansión anual del año. Además, todos sus componentes registraron aumentos anuales simultáneos, lo que no había ocurrido en 2026.

Sin embargo, pese a este repunte puntual, el Imacec no minero desestacionalizado se mantiene prácticamente estancado a lo largo del año. La economía enfrenta shocks externos e internos de oferta que lastran la actividad, pero estos afectan a una economía que ya arrastra un deterioro más persistente, visible también en el mercado laboral.

Para lo que resta del año se espera que los shocks transitorios se disipen y que, junto con una baja base de comparación, permitan cierto repunte de la actividad. Esto llevaría a un crecimiento anual muy acotado durante el tercer trimestre, mientras que la mayor tracción se concentraría en el cuarto.

Esta dinámica permitiría que el PIB real crezca en torno a 0,5% anual en 2026, cifra que da cuenta de una economía virtualmente estancada.

Juan Leonardo Ortiz Castillo

Economista senior del OCEC-UDP