Andrea Chávez Treviño se topó con su destino: una mínima diferencia de 0,92% en el reactivo más valioso de las encuestas de Morena la dejó sin la candidatura de Chihuahua, un sueño que persiguió dos años y que la puso en el ojo del huracán como una de las figuras más controvertidas de la Cuarta Transformación. Juarense, feminista y obradorista, como ella misma se define, la joven senadora ha tardado en asimilar la derrota. Ha preferido morir “con la cabeza en alto”, antes que levantarle el brazo a Cruz Pérez Cuéllar, ganador del proceso interno y próximo candidato a gobernador de la coalición oficialista en Chihuahua.

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