Con la meta de superar los 62.3 millones de pesos recaudados el año pasado, Fundación Alsea inició este jueves la edición 2026 de Va por Mi Cuenta, campaña que durante dos meses buscará ampliar los recursos destinados a combatir la inseguridad alimentaria.
El movimiento llega a esta edición con un dato de impacto en su población infantil: 77% de los niños atendidos actualmente en sus comedores presenta un estado nutricional adecuado, de acuerdo con Ivonne Madrid Canudas, directora de Fundación Alsea.
La organización mide a los menores cada seis meses mediante peso y talla y da seguimiento a quienes presentan alguna alteración. Madrid Canudas explicó que muchos niños llegan a los comedores con baja talla o bajo peso para su edad, por lo que el objetivo no es únicamente proporcionarles alimentos, sino acompañar su evolución nutricional durante su permanencia en el programa.
Los comedores cuentan con nutriólogos que diseñan los menús y cada comida aporta alrededor de 75% de la ingesta diaria recomendada, mientras que el resto se complementa con la alimentación que reciben los niños en sus hogares.
La permanencia promedio de un menor en estos espacios es de alrededor de cinco años, explicó la directora.
Dos meses para superar el récord
La campaña 2026 estará vigente del 1 de octubre al 30 de noviembre.
Las aportaciones pueden realizarse mediante las distintas modalidades habilitadas en los establecimientos participantes y a través de productos con causa.
Este año participan las marcas de Alsea Domino’s, Starbucks, Vips, Burger King, Chili’s, Italianni’s, P.F. Chang’s y The Cheesecake Factory.
También participa CMR, mediante productos con causa en establecimientos como Olive Garden, Wings y Sushito.
La campaña incorpora además a “Pedacito”, una nueva mascota que representa la idea de que pequeñas aportaciones pueden acumularse para generar un impacto mayor.
Los recursos obtenidos se destinan a proyectos de seguridad alimentaria desarrollados junto con organizaciones sociales.
Actualmente, Va por Mi Cuenta cuenta con 28 comedores infantiles ubicados en diversas entidades como Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Sinaloa y Quintana Roo.
Pero el alcance del movimiento ya rebasa esos espacios.
Fundación Alsea trabaja también con 59 bancos de alimentos, con la incorporación de un número 60, para ampliar la distribución de alimentos y atender a población en situación de vulnerabilidad.
De alimentar a los niños a intervenir en toda la cadena
Madrid Canudas explicó que el trabajo con los bancos de alimentos tiene tres vertientes principales.
Una es el rescate de alimentos, tanto en el campo como en establecimientos comerciales, para trasladarlos a los bancos y posteriormente distribuirlos entre familias que los necesitan.
Otra consiste en la entrega de paquetes alimentarios a comunidades vulnerables, una estrategia que permite ampliar el número de personas alcanzadas por el movimiento más allá de quienes acuden diariamente a un comedor.
La tercera es Comer en Familia, programa mediante el cual se realizan talleres y se utilizan cocinas móviles para enseñar a las comunidades a aprovechar los alimentos disponibles, preparar recetas y mejorar la calidad nutricional de sus comidas.
La lógica, detalló la directora, es que la seguridad alimentaria no se resuelva únicamente con la entrega de una despensa, sino también con conocimientos para utilizar mejor los alimentos disponibles.
En conjunto, Fundación Alsea reporta 22 proyectos de seguridad alimentaria y una cobertura de más de 1.4 millones de personas, cifra que incluye las acciones realizadas mediante los bancos de alimentos y no únicamente a los niños que asisten a los comedores.
Además, más de 29 mil colaboradores de Alsea participan voluntariamente mediante aportaciones económicas y/o de tiempo.
Familias en situación de vulnerabilidad
Para determinar qué familias ingresan a los comedores, Fundación Alsea realiza censos socioeconómicos.
Madrid Canudas precisó que las familias atendidas por el programa presentan una situación de alta vulnerabilidad alimentaria y señaló que, dentro de la población atendida, 33% de las madres son madres solteras.
Uno de los objetivos del modelo es reducir la presión que representa conseguir diariamente alimentos para los hijos y permitir que las madres puedan destinar tiempo a trabajar y generar ingresos.
La directora señaló que las familias incorporadas al programa perciben menos de 20 pesos diarios para cubrir las necesidades de todos los integrantes del hogar. Se trata del criterio descrito por la fundación para las familias atendidas
Los niños pueden permanecer varios años en los comedores, aunque las familias también pueden dejar el programa cuando cambian de residencia por motivos laborales o por condiciones de su entorno.
Madrid Canudas puso como ejemplo un comedor de Santa Úrsula, cerca del Estadio Azteca, donde la organización detectó un aumento en la salida de familias después de que se incrementaran las rentas de la zona en el contexto previo al Mundial.
También refirió que situaciones de violencia, como las registradas en Sinaloa, pueden modificar la asistencia y movilidad de las familias.
Al presentar la campaña, la directora definió la seguridad alimentaria como una “causa de causas”, al vincularla con las posibilidades de aprendizaje, educación y posteriormente empleo.
Pero también reconoció que los comedores y bancos de alimentos no pueden resolver por sí solos la dimensión del problema.
Se requiere, insistió, de la participación conjunta del sector privado, gobierno, instituciones académicas y organizaciones sociales.
El problema tiene dos caras
Durante el conversatorio de presentación de la campaña, Ana Bertha Pérez, académica especializada en salud y nutrición, destacó que la problemática alimentaria no se limita a la desnutrición.
En México, recordó, conviven problemas de desnutrición y exceso de peso, por lo que la atención debe centrarse en lograr una alimentación completa, equilibrada y variada.
La especialista subrayó la importancia de que la dieta infantil incluya frutas y verduras, cereales, leguminosas y alimentos de origen animal, además de actividad física.
Un movimiento que nació con un comedor
Fundación Alsea fue creada en 2004 y Va por Mi Cuenta comenzó en 2012.
Madrid Canudas recordó que el proyecto nació con la idea de construir un comedor para alrededor de 200 niños y que, con el tiempo, se transformó en una red que involucra a organizaciones sociales, empleados, franquiciatarios, proveedores, clientes y aliados estratégicos.




