El fenómeno del Desierto Florido en el norte de Chile atrae a miles de viajeros, pero su fragilidad exige un comportamiento de turismo responsable.
Para evitar que el paso de las personas destruya este ecosistema, los especialistas recuerdan seguir una serie de normas fundamentales de autocuidado y conservación.
Desde permanecer en los senderos con una ruta fija para buscar un mejor ángulo aplasta los brotes que aún no florecen a prohibido cortar o arrancar flores, la periodista Verónica Pardo recalcó la importancia de pensar en las semillas necesarias para futuros eventos climáticos.
Además apuntó a cero residuos, es decir, llamó a retirar toda la basura generada, ya que cualquier contaminante altera la flora y fauna local. Y asimismo, pidió no ingresar mascotas sin supervición.





