La cantante y periodista bengalí Koyel Basu —radicada en México desde hace dos años— prepara para este sábado 3 de octubre la primera edición de MIRA, una jornada intercultural que busca acercar al público veracruzano a la tradición de la música hindustani clásica y a la cosmogonía cultural de la India.

El evento se realizará en el foro cultural Brújula, de la comunidad Zoncuantla, municipio de Coatepec, un espacio rodeado de naturaleza que será intervenido con telas, diseño y ambientación ritual.

Basu, originaria de Calcuta, explica que llegó a México para investigar la música local y terminó quedándose por la cultura, la comunidad y las similitudes que encontró entre India y México. Es cantante de khyal, género de la música indostaní, y trabajó como periodista musical en Londres.

“Yo vine por la música y me quedé por la comunidad; aquí descubrí que las historias de la India y de México se tocan, se espejean y se entienden”, explicó Koyel Basu.

Y desde estas latitudes impulsó la visita de su maestro, Shandeep Hadachalji, portador de una tradición vocal que exige disciplina extrema —“cantar 12 horas al día”— y cuyo propósito es conectar con la divinidad a través de una sola línea melódica.

La jornada de MIRA arranca a las 9 de la mañana con sesión de yoga y chai preparado por un cocinero originario de Kerala. Continúa con dos conciertos, entre ellos el de Bolly Jazz, banda que fusiona la música de Bollywood (cine indio) con jazz; un taller de canto khyal, inédito en Veracruz; comida tradicional de la India; mixología; un DJ de música electrónica Bollywood por la noche; y un seminario gratuito del filósofo Darin Bagnab, académico de la Facultad de Filosofía de la UV, sobre pensamiento indio y meditación guiada.

La creadora subraya que el festival nace desde la interculturalidad, eje de su vida y de su obra. El nombre MIRA funciona como doble símbolo: en sánscrito remite a Mirabai, figura devocional del hinduismo ligada a Krishna; “en español, mira es contemplar, observar, estar presente”, explicó.

Basu plantea el encuentro como un puente entre dos culturas que comparten raíces profundas: la cosmogonía, el valor espiritual de los animales, la serpiente como portadora de sabiduría, el uso ritual del cempasúchil, la historia del chile y la circulación colonial entre India y México.

Basu remarca que es la primera vez en muchos años que una mujer india llega a Xalapa sin vínculos familiares o matrimoniales: “Yo vine por la música y me quedé por la comunidad”.