Las celebraciones de Fiestas Patrias también pueden transformarse en un riesgo para perros y gatos. Durante estas fechas aumentan las consultas veterinarias asociadas a las llamadas “indiscreciones alimentarias”, es decir, cuando las mascotas consumen accidentalmente o reciben comida preparada para humanos.
El médico veterinario especialista en gastroenterología Cristián Segovia advierte que varios alimentos tradicionales del “18” pueden generar complicaciones importantes. “El tracto digestivo de perros y gatos no está diseñado para procesar la grasa, condimentos o huesos de nuestras tradiciones culinarias. Un gesto festivo puede convertirse en una urgencia vital en cuestión de horas”, explica.
Entre los principales riesgos aparecen las longanizas y choripanes, debido a su alto contenido de grasa y su asociación con cuadros digestivos y pancreatitis. También están la cebolla y el ajo presentes en el pino de las empanadas, cuyos compuestos pueden afectar los glóbulos rojos.
Los huesos cocidos del asado también representan un riesgo, ya que pueden astillarse y provocar daños dentales, lesiones en el esófago, obstrucciones o perforaciones intestinales.
A ellos se suman las masas crudas, como las utilizadas en pan amasado o empanadas. Su fermentación puede generar etanol y producir una importante distensión gástrica por acumulación de gases.
Entre las señales que requieren atención veterinaria inmediata aparecen vómitos frecuentes, arcadas sin expulsión, diarrea aguda —especialmente con sangre o mucosidad—, decaimiento profundo y deshidratación. También se debe observar la denominada “postura de rezo”, cuando el animal mantiene el pecho apoyado en el suelo y la cadera levantada, signo asociado a dolor abdominal.
La médica veterinaria Carolina Figueroa también llama a evitar normalizar la entrega de sobras. “La tendencia a humanizar la alimentación en celebraciones ha consolidado a las patologías digestivas como uno de los motivos de consulta más frecuentes”, señala.
“En la práctica clínica, las Fiestas Patrias son sinónimo de urgencias que en un 90% son totalmente prevenibles. Creer que el perro ‘lo pasa bien’ acompañándonos a una fonda, o que no le hará daño un pedazo de empanada para que no mire con pena, es un error que puede costarles la vida o requerir cirugías de emergencia. El mayor acto de amor en este 18 es respetar su naturaleza: dejarlos en casa, en un ambiente controlado, seguro y manteniendo su dieta habitual”, dice el director del Hospital Veterinario de Santiago de la USS, Rubén Muñoz.
¿Es buena o mala idea llevar a las mascotas a las fondas?
“Hay que considerar varios factores. ¿El perro está acostumbrado a ambientes con varias personas? ¿Se sentirá cómodo en un lugar con variados y fuertes ruidos? ¿Sociabiliza bien con otros perros? ¿Tendrá acceso a agua permanente y lugares de descanso? Y finalmente, una de las preguntas más importantes: ¿mi perro va a disfrutar yendo o estoy pensando en mi bienestar al llevarlo? Si al menos una de las respuestas es no, no recomendaría llevarlo”, argumenta Diego Pincheira, médico veterinario y gerente técnico de Zoetis Chile.
“Tenemos que ser responsables con su alimentación y compañía, y poner como prioridad el cuidado de nuestra mascota y su bienestar por sobre nuestras ganas de ir con ellas a una fonda o celebración”, enfatiza la misma voz.
La recomendación para esta semana clave que se aproxima es mantener la alimentación habitual, pedir a las visitas que no entreguen restos de comida y optar únicamente por snacks formulados para mascotas o alimentos seguros sin sal ni condimentos.






