El vicepresidente de China, Han Zheng, calificó a la Asamblea General de la ONU este sábado como “una fuerza estabilizadora en tiempos de volatilidad”, abogando por el multilateralismo y la cooperación en política internacional y el desarrollo de la inteligencia artificial.
Fue este sábado que el vicepresidente tuvo su intervención en la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, instancia que venía precedida por el encuentro que habían sostenido el presidente asiático Xi Jinping y su par estadounidense Donald Trump en Washington.
“El mundo quiere paz, no guerra”, sostuvo en la instancia Zheng, al mismo tiempo que pidió oponerse a la “mentalidad de la Guerra Fría y a la confrontación de bloques”, llamando a resolver las disputas a través del diálogo y rechazando acciones militares unilaterales.
En ese sentido, subrayó que “los grandes países deben asumir sus responsabilidades especiales en la salvaguarda de la paz y la seguridad internacional y deben tomar la delantera en el cumplimiento de las normas”.
“Construir paredes, levantar barreras, desgajar y interrumpir las cadenas de suministros (...) dañan los intereses de las partes”, alegó.
Por otra parte, también enfatizó su defensa a una inteligencia artificial “orientada al bien” con un enfoque “centrado en las personas”, para colaborar con el cierre de la brecha digital y que beneficie a todos los países.
“Ningún país puede prosperar sin un entorno abierto y basado en la cooperación”, dijo el representante chino, cuyo país se mantiene en una pugna con Estados Unidos por el control de la IA. “El proteccionismo no produce ganadores”, sumó.
En la oportunidad, Zheng no hizo una mención directa a Taiwán, en medio de las tensiones con Estados Unidos sobre el destino y defensa de la isla autogobernada.





