Hace unas semanas asistimos al Rock in Rio 2026, una experiencia increíble en torno a la música, a la que nos invitó Volkswagen, patrocinador oficial por sexta vez en la historia del festival conocido como “el más grande del mundo”. Fueron dos jornadas llenas de emoción y con vista privilegiada del espectáculo de fuegos artificiales, drones, luces y artistas, por supuesto. Jamiroquai, Alok, Maroon 5 y J Balvin fueron parte del show, el cual la marca alemana aprovechó para mostrar a sus propias estrellas.

Y es que tras su avant premiere -a fines de agosto-, la nueva Volkswagen Tukan se lució también en el stand festivalero, reforzando así su arribo a las pistas para 2027. Probablemente, a muchos aún no les suene este nombre, pues es nuevo en la marca. Está inspirado en el conocido ave tropical originario de estos lados, con lo que hace ahínco en que se trata de un producto pensado para la región. Misma narrativa que sigue el llamativo color amarillo canario de su presentación, un guiño a Brasil, su país productor.

La Tukan forma parte de una ambiciosa ofensiva de Volkswagen para América del Sur, que contempla 21 lanzamientos hasta 2028 y que es respaldada por una inversión de US$ 3.700 millones. Hablamos de una camioneta compacta, que encabezará la arremetida de los alemanes en el segmento de las pick-ups en nuestra región, donde también participará la nueva Amarok. Será producida en la planta de São José dos Pinhais, en tanto, que reemplazará en el portafolio a la reconocida Saveiro, que desde 1982 puso casi 2 millones de unidades.

De Brasil para la región

A cuatro años desde que iniciara el proyecto y con más de dos millones de kilómetros de pruebas por países del vecindario, la Volkswagen Tukan es la primera camioneta de la marca construida sobre la plataforma modular MQB, al igual que el Polo, Virtus, Tera, T-Cross y Nivus. Y si bien aun no se revelan sus datos técnicos - entre ellos, dimensiones, capacidad de carga y motorizaciones-; se estima que el largo total rondará los 4,7 metros. Sobre todo, considerando a quienes apunta como rivales, vale decir a modelos como la Chevrolet Montana, Ford Maverick, RAM Rampage y las futuras Renault Niagara y BYD Mako.

Con una suspensión trasera de ballestas, se especula que su capacidad de carga debería superar los 600 kilos, mientras que, por otro lado, en su oferta mecánica se encontrarían el 1.0 TSI y el 1.5 eTSI. Este último con un sistema de microhibridación de 48v.

Más allá de lo que aun se está por confirmar, lo que queda al descubierto es su identidad visual: robusta, moderna y funcional. Al respecto, los diseñadores de Volkswagen trabajaron para que la Tukan no fuera simplemente un “T-Cross con caja de carga”. Luce en su frontal unas ópticas LED elevadas unidas por una delgada barra lumínica, además de un imponente parachoques que anticipa el lenguaje de diseño de las futuras pick-ups más grandes de la marca.

Mientras que la versión de pasajeros (doble cabina) equipa una sofisticada grilla en acabado piano black, la variante de trabajo (cabina simple) utiliza una parrilla en negro opaco inspirada en vigas industriales, proyectando una estética puramente utilitaria.

De perfil se ve musculosa, gracias a una línea de cintura más alta y los pasos de ruedas más angulosos del Tera. Remata con un portalón que lleva escrito el nombre “Tukan” y unas luces led unidas por un acrílico oscuro.

Vale decir que en el festival, se presentó en su versión Extreme, la cual potencia su estética con ciertos elementos exclusivos. Unas llantas de aleación bitono de 17″ (gris/negro), unas protecciones laterales plásticas ascendentes, unas pisaderas fijas para el acceso a la segunda fila de asientos, un pilar C con la leyenda ‘TUKAN’ y unas barras de techo (que son al mismo tiempo una especie de barra antivuelco), son parte del paquete.

De Alemania para Brasil y Chile

Volkswagen aprovechó el Rock in Rio 2026 para ponernos al volante de uno de los autos más esperados del año acá en Chile. Nos referimos al nuevo Golf GTI, cuyo anuncio de su preventa en el país, desató unas verdadera locura entre su fanaticada, la cual en solo 72 horas agotó los únicos 100 ejemplares disponibles para nuestro mercado y eso, que éstos recién llegarán a fin de año.

En Brasil, donde se lanzó el año pasado, también fue un rotundo éxito -350 unidades vendidas en dos días-, lo que no deja de llamar la atención, considerando que allí cuesta el doble de lo que acá, es decir, unos 80 mil dólares aproximadamente.

En fin, tuvimos la posibilidad de tomar contacto con el modelo que encarna el regreso de este icónico hot-hatch y que viene directamente desde Alemania. Recordemos que su octava generación debutó en 2020, para luego cuatro años más tarde recibir una actualización, por lo que muchos denominan a esta versión como “8.5″.

Lo manejamos por Rio de Janeiro y sus alrededores, ofreciéndonos una performance conductiva precisa, ágil y potente. Por razones de manejo en ciudad, no comprobamos su declarado 0 a 100 km/h en 5,9 segundos, pero si pudimos sentir la contundente aceleración de su 2.0 Turbo (EA888) de 265 Hp y 370 Nm de torque, que, asociado a una transmisión automática DSG de siete velocidades, nos entregó buenas dosis de deportividad, ofreciendo un diálogo rápido y fluido con el motor. Todo ello combinado con una dirección precisa y una suspensión firme, que aportaba gran estabilidad al conjunto, más allá de que al pasar por baches se percibiera un tanto dura, lo que podría restar algo de comodidad en el uso diario.

A nuestro país, el nuevo Volkswagen Golf GTI llegará más equipado que la unidad testeada en Brasil. Incluirá llantas de 18 pulgadas, iluminación Matrix IQ.Light, techo panorámico, asientos deportivos, climatizador de tres zonas y una pantalla central de 12,9 pulgadas, además de conectividad inalámbrica y sistema de audio Harman Kardon.

En seguridad, cuenta con siete airbags y distintas asistencias a la conducción, como frenado autónomo de emergencia, control crucero adaptativo, detector de punto ciego y asistente de mantenimiento de carril.

Así es como el regreso de una leyenda tiene sus días contados.