El presiente chino, Xi Jinping, ha defendido a su llegada a Estados Unidos la necesidad de que Washington y Beijing mantengan una relación basada en la cooperación y el diálogo, momentos antes de su encuentro con el presidente estadounidense, Donald Trump.

En una declaración escrita difundida tras aterrizar en la base de la Fuerza Aérea Andrews, recogida por la agencia Xinhua, Xi ha subrayado que ambas potencias deberían actuar “como socios y no como adversarios”, y ha opinado que los objetivos nacionales de ambos países no tienen por qué ser incompatibles.

El mandatario chino ha recordado además el acuerdo alcanzado durante la visita de Trump a China del mes de mayo para avanzar hacia una relación más “constructiva y estratégicamente estable”. En este sentido, ha reclamado esfuerzos por parte de ambas partes para consolidar un vínculo en el que la cooperación tenga un papel central, al tiempo que las diferencias puedan ser gestionadas.

Asimismo, Xi ha señalado que espera mantener con Trump un “diálogo profundo” sobre las relaciones bilaterales y los principales asuntos internacionales, así como ampliar los ámbitos de cooperación entre ambos países. También ha manifestado su intención de reunirse con representantes de distintos sectores de la sociedad estadounidense.

La visita, que se prolongará hasta el viernes, incluye este jueves un encuentro con Trump en la Casa Blanca y una cena de Estado en la que se espera la intervención de ambos presidentes.

El encuentro entre Xi y Trump -adelantado el 23 de julio por el presidente Estados Unidos- se produce más de una década después de la última visita del mandatario del gigante asiático a la Casa Blanca y será el segundo cara a cara que mantengan ambos mandatarios este año, después de su reunión de mayo en Pekín, una cumbre que terminó con el compromiso mutuo de avanzar hacia “una relación constructiva de estabilidad estratégica”.

Trump afirmó en julio que Xi realizaría una visita a Washington el 24 de septiembre, después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, hablaran en los márgenes de una cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Filipinas sobre la necesidad de identificar áreas de cooperación para sentar las bases de una “visita muy positiva”.