Hangar Rojo llega a los cines chilenos este 1 de octubre después de un recorrido internacional que ya suma 19 premios y que tendrá un nuevo capítulo con su representación de Chile en los Premios Goya.
La cinta, basada en Disparen a la bandada, de Fernando Villagrán, sigue al capitán Jorge Silva, interpretado por Nicolás Zárate, durante las horas previas al golpe de Estado de 1973 y el dilema que enfrenta al ver cómo se quiebra el orden institucional que juró defender.

En entrevista con Ciudadano ADN, el actor remarcó la urgencia de rescatar esta memoria política silenciada y profundizó en la paradoja que enfrentan los creadores chilenos, profundamente reconocidos en el extranjero pero desatendidos dentro de sus fronteras.
“En Chile no se cuida mucho a los artistas, pero afuera son súper bien valorados y cuidados. Falta que se den cuenta de una vez por todas que la cultura y el arte son parte del alma de un país; no se puede construir un país si eso no existe. La industria creativa no es solo una perspectiva ideológica, es también un negocio que genera empleo y un círculo virtuoso”, expresó.
“En vías de desarrollo”
Por su parte, el productor de la cinta, Juan Ignacio Sabatini, enfatizó la dimensión política que envuelve al audiovisual y cómo el cine proyecta la identidad de una nación al mundo:
“Todo el cine es político porque te va a plantear una idea y te va a abrir una discusión. No somos una industria totalmente desarrollada, estamos en vías de desarrollo con tremendos artistas, pero esto hay que completarlo con el Estado y con políticas públicas. Las películas proyectan la imagen país y generan trabajo en turismo, hotelería y mucho más”.
Salir del “blanco y negro”
Al abordar la dimensión interpretativa de la película, Zárate explicó lo complejo de ponerse en la piel del capitán Jorge Silva, un militar atrapado en una encrucijada ética, y cómo la historia rescata una memoria olvidada para interpelar a las audiencias actuales.
“Es una mirada nueva, habla de un dilema moral y te va a hacer entender cómo fue desde dentro de la Fuerza Armada, que es algo que nunca se ha contado, que son los grises de esa historia (...) Yo no conocía esta historia, yo no sabía que habían sido tantos militares los que habían sido exiliados, torturados, perseguidos por sus propios compañeros de armas”, expuso.





