“Yo soy Jane Doe”, dicen estudiantes y profesoras de la Universidad de Cornell, en el Estado de Nueva York. El mensaje muestra la solidaridad, apoyo y valentía que ha generado el caso de la denuncia de una violación múltiple ocurrida en 2024 a manos de los que ya son conocidos como “los siete de Cornell”. El caso ha escandalizado por devolver al foco la cultura de la violación y la impunidad ante estos delitos en los centros de educación superior del país. Con la frase corta, las mujeres de la universidad alzan la voz y adoptan el seudónimo de la mujer que sufrió el abuso para subrayar que este no es un caso aislado, sino una realidad que muchas enfrentan, no solo en Cornell, sino en todas las universidades del país.