El titular de Seguridad, Martín Arrau, sinceró este martes la postura del Ejecutivo frente al futuro de la reforma de seguridad. Si bien reconoció que la alternativa de retirar la iniciativa legal está sobre la mesa, aclaró que en La Moneda todavía evalúan cuál es el mejor camino para incorporar estas herramientas al ordenamiento jurídico de la agencia anunciada en cadena nacional por el Presiente Kast el pasado 5 de agosto.
La controversia se instaló luego de que el presidente de la Comisión de Constitución del Senado, Pedro Araya, y el timonel del Partido Republicano, Arturo Squella, anunciaran públicamente que el Gobierno estaba dispuesto a bajar el proyecto para dar paso a un texto de consenso. Según trascendió, el adelanto de esta información generó incomodidad en el oficialismo, donde advierten que la decisión no está plenamente zanjada.
Frente a este escenario, el secretario de Estado fue enfático. “Nosotros no nos enamoramos de una redacción particular. Lo que nos interesa es tener las herramientas de una mayor segregación y segmentación penitenciaria por parte de Gendarmería, de tener más herramientas para el combate al crimen organizado”, detalló.
El costo político de frenar el avance legislativo
El proyecto original contempla medidas profundas como un nuevo estado de excepción y la restricción de beneficios estatales a condenados por crimen organizado. Sin embargo, su tramitación enfrentó reparos técnicos transversales, provocando incluso divisiones dentro de la propia coalición de gobierno.
La posibilidad de retirar la legislación fue discutida a primera hora del lunes en el Comité de Seguridad, instancia liderada por el Presidente José Antonio Kast. Durante la cita se abordó la urgencia de destrabar el debate, especialmente tras el reciente asesinato del cabo de Carabineros Cristopher Aguilera, un crimen que motivó al Mandatario a exigir acuerdos rápidos en esta materia.
Sobre el eventual ingreso de un documento redactado por los legisladores, el ministro Arrau precisó que “implicaría quizás un retiro. Pero estamos a la espera de esa propuesta”.
“Avanzar en cualquier ley que le haga bien a Chile en seguridad, por supuesto que no es una derrota. Esas cosas políticas yo creo que hay que superarlas en pos de tener mejores herramientas para darle más seguridad a los chilenos”, concluyó la autoridad.




