“Para mí, la palabra más importante en todos los diccionarios del planeta es libertad”, dice a Excélsior el legendario trompetista, compositor y pianista Arturo Sandoval (La Habana, 1949), ganador de 10 premios Grammy, quien volverá al Lunario del Auditorio Nacional, en la Ciudad de México, el 23 y 24 de octubre.
“Sin libertad no hay vida y cuando uno se expresa con plena libertad es una experiencia única. Sobre todo, cuando el público reacciona, interpreta y siente lo que uno está haciendo en el escenario. Esa experiencia es única. Yo creo que la satisfacción que uno siente de ver a la gente inspirada y motivada con lo que uno hace en el escenario es indescriptible, así que somos unos privilegiados con lo que hacemos, porque poder comunicar directamente al alma de la gente y que respondan a eso, no tiene precio”, asevera el músico de 77 años.
En sus próximos conciertos, comenta, interpretará obras icónicas de su repertorio y algunas piezas de “Sangú”, su más reciente álbum, que combina polirritmias afrocubanas, elementos de la tradición yoruba, bebop, funk y texturas electrónicas.
La idea del álbum, explica Sandoval, vino de las cientos de canciones que creó durante la pandemia, las cuales subió a Facebook e Instagram. Sin embargo, recientemente, su hijo Arturo “Tury” Sandoval y su nuera, Melody Lisman, manager del músico, lo visitaron en su casa y le llevaron una selección de 100 canciones para que eligiera 12 y crearan su siguiente disco.
Al inicio, el jazzista se mostró dudoso. “Ellos no son músicos y yo estaba escéptico porque no tienen experiencia, pero para mi sorpresa, tenían una idea clarísima de lo que querían hacer y de ahí nació el disco, y te comento algo que es muy simpático sobre el título del disco:
“Cuando escuchamos la primera canción, luego de grabarla, yo dije: ‘¡Sangú!’. Entonces ambos empezaron a reírse mucho y, cuando les pregunté cuál era el chiste, me pidieron repetir lo que acababa de decir. Entonces dije: ‘It sounds good!’ Y me dijeron: ‘No, tú dijiste ‘¡Sangú’… Sucede que mi pronunciación de inglés cubano le dio el título al disco”, reconoce.
Pese a todo, asegura, “hay cosas ahí muy lindas. Por ejemplo, mi pieza favorita: “Babalú Ayé”. “Que es el nombre de San Lázaro en yoruba, en afrocubano, mi santo favorito. Yo soy muy devoto suyo y haber escrito la canción y la letra siempre me conmueve mucho, así que estoy feliz de que esa canción esté en el disco”, concluye el cofundador del mítico grupo Irakere, con Chucho Valdés y Paquito D’Rivera.
Por último, Sandoval, quien suma 65 años de carrera, confiesa que él no piensa retirarse. “Yo siempre he dicho que eso está en las manos de Dios. Él me va a mandar un mensaje, me va a avisar cuándo deba retirarme. Yo ya cumplí 77 años y hasta el momento todavía me queda energía y muchas ganas de seguir tocando; doy gracias por la salud y porque me queda un poco de fuerza para seguir haciendo música”, concluye.
A ocho años de su más reciente presentación en México, Sandoval tocará en el Lunario del Auditorio el 23 y 24 de octubre, a las 21:00 horas, acompañado de William Brahm (guitarra), Lisandro Pidre (piano), Maximilian Gerl (bajo), Larry Bustamante (saxofón barítono), Daniel Feldman (batería), Michael Tucker (saxofón) y Otto Santana (percusiones).




