El excanciller Juan Gabriel Valdés apuntó a los gobiernos de José Antonio Kast y de Donald Trump por la caída de la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas.
El exministro y exembajador fue parte del equipo de Bachelet y en diálogo con Radio ADN afirmó que ”Estados Unidos agregó un cuadro de atemorizamiento y presión sobre países más débiles" para así restar apoyos a la candidata chilena.
En ese sentido, contó que fue la única candidatura que el Gobierno de Trump nunca recibió. “Y este es un asunto muy importante, porque Estados Unidos se dio el trabajo de recibir y escuchar a todos los demás candidatos a la Secretaría General y dejó solamente al margen a la Presidenta Bachelet”, remarcó.
Valdés comentó que junto a embajadores de México y Brasil enviaron una carta a la Casa Blanca solicitando una reunión, pero “esa carta no fue nunca respondida”. Luego, los cancilleres de esos dos países pidieron a EEUU recibir a la candidata “a cualquier nivel”, pero tampoco hubo respuesta, lamentó.
Reveló, en ese contexto, que en conversaciones privadas de aquellos cancilleres, “Estados Unidos les contestó de manera frontal que no tenía la menor intención de recibir a la Presidenta Bachelet y que se oponía radicalmente a su candidatura”.
“Esa situación naturalmente que influyó de manera muy decisiva en el voto de países que se sintieron no solamente desanimados por el hecho incomprensible del retiro del nombre por parte de Chile, sino también por la presión norteamericana para impedir que esta candidatura prosperara”, explicó el diplomático.

Lo que el Gobierno de Kast habría dicho al de Trump
Pero no fue todo. Valdés sugirió una especie de acuerdo entre las administraciones de Kast y Trump.
“Yo creo que el Gobierno del Presidente Kast lo que le dijo a EEUU fue ‘usted vete nomás, porque yo la voy a retirar (la postulación)’. Para ser claro. Eso no lo dice la declaración, asumo la responsabilidad por lo que yo digo”, señaló.
Y profundizó: “Fue decirle: ‘mire, señor, si usted quiere vetar, lo comprendo perfectamente. Yo voy a retirar el nombre así que no me ofende que usted la vete’. Ese es el cuadro. A lo mejor esa conversación, así como la describo, no existió, pero es evidente que la comprensión del proceso era ese”.





