Una impresora 3D puede fabricar un repuesto, una figura de adorno o una pieza para un proyecto escolar. California quiere que estos equipos también sean capaces de identificar cuándo un archivo corresponde a un arma y detener la impresión.

El gobernador Gavin Newsom aprobó el 26 de septiembre la ley AB 2047, que establece un mecanismo para exigir esa función en las máquinas comercializadas en el estado.

Según informó Tom’s Hardware, el requisito depende de una condición pendiente: que ASTM International publique o adopte un estándar industrial para la tecnología de bloqueo. La organización desarrolla normas técnicas utilizadas en distintos sectores. Su intervención será decisiva para determinar cómo avanzar con la medida.

Aunque la discusión se centra en Estados Unidos, la preocupación por el uso de esta tecnología en la fabricación clandestina de armas no es exclusiva de California.

California aprueba una ley para que las impresoras 3D bloqueen la fabricación de armas

En Chile también existen precedentes. Hace un lustro, se advirtió por el uso de armas creadas o modificadas con impresoras 3D. Más recientemente, hace apenas unos meses se detuvo a una banda que se dedicaba a elaborar armas y dispositivos con impresoras 3D.

Las alertas

Tom’s Hardware explica que la norma deja fuera los equipos que ya tienen los usuarios. La medida se concentra en la comercialización de impresoras y abre una discusión sobre la capacidad real de estas máquinas para reconocer qué objetos están fabricando.

La Electronic Frontier Foundation (EFF), organización que defiende los derechos digitales, cuestionó el proyecto durante su tramitación. En una publicación de junio advirtió que los sistemas de detección podrían bloquear trabajos legítimos y permitir que usuarios decididos a fabricar armas continuaran haciéndolo.

También planteó preocupaciones sobre privacidad y control de los dispositivos.

El problema técnico consiste en distinguir el propósito de una pieza a partir de su diseño. Una forma que parece sospechosa puede tener una aplicación legítima.

Para quienes utilizan impresoras 3D en diseño, reparación o educación, un bloqueo equivocado puede interrumpir su trabajo. Para las autoridades, un sistema que deja pasar archivos de armas pierde eficacia.

California dejó esa evaluación ligada al desarrollo de estándares y a una posterior regulación. La aprobación de la ley inicia ese proceso: su resultado dependerá de que la tecnología pueda detectar los diseños que busca restringir y, al mismo tiempo, permitir los usos cotidianos de una herramienta de fabricación general.