El Gobierno de Chile concretó su adhesión a “Escudo de las Américas”, un marco de coordinación multilateral voluntario entre más de una decena de países de la región orientado a combatir de manera integrada y eficaz a las estructuras del crimen organizado y al narcotráfico transnacional.
La medida busca complementar los esfuerzos desarrollados bajo el Compromiso de Santiago, permitiendo hacer frente a organizaciones con presencia internacional (como el Tren de Aragua, el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa) mediante un despliegue operacional y de inteligencia coordinado.
La incorporación al bloque genera acceso directo a sistemas de análisis inteligente de datos, capacitaciones para Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones (PDI), y una mejor sincronización en los pasos fronterizos compartidos con Argentina, Bolivia y Perú, manteniendo el apego estricto al marco legal de cada Estado participante.
“El Tren de Aragua o los grupos delictivos mexicanos como el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa son amenazas reales y complejas que requieren una coordinación regional. La participación en este grupo de coordinación genera beneficios operacionales inmediatos para Chile”, esgrime el comunicado.
Alcance regional y organizaciones identificadas
La alianza estratégica continental involucra a más de 15 países y fija la mira en los principales carteles y pandillas de la región.
Además de Chile, participan Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Trinidad y Tobago y Estados Unidos.
El programa ha identificado a más de 20 organizaciones criminales de alta peligrosidad, entre las que destacan el Tren de Aragua, Mara Salvatrucha (MS-13), Barrio 18, Cártel de Sinaloa, CJNG, Cártel de los Soles, Clan del Golfo, Primeiro Comando da Capital (PCC), Comando Vermelho, Los Lobos, Los Choneros, además de disidencias de las FARC y el ELN.
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