El extractor de grasa es uno de los electrodomésticos que más suciedad acumula en la cocina. Durante la preparación de los alimentos, los filtros retienen partículas de grasa, humo y vapor, por lo que requieren una limpieza periódica para mantener un buen funcionamiento.

La buena noticia es que limpiar el extractor de grasa de la cocina no requiere desmontar todo el aparato. La mayoría de los modelos permite retirar los filtros para lavarlos con agua caliente y detergente, aunque el procedimiento cambia según el tipo de filtro y las instrucciones de cada fabricante.

Una limpieza adecuada no solo ayuda a conservar la apariencia del extractor, también permite mantener en mejores condiciones sus componentes. Antes de utilizar bicarbonato, vinagre o cualquier desengrasante, revisa el manual de tu extractor para conocer qué productos y métodos son compatibles con el equipo.

¿Cómo limpiar el extractor de grasa de la cocina paso a paso?

Antes de comenzar, apaga el extractor y espera a que todas sus partes estén frías. Esta medida permite realizar la limpieza con mayor seguridad y evitar daños en el aparato.

Después, sigue estos pasos:

  1. Retira los filtros. Hazlo de acuerdo con las indicaciones del manual. No todos los modelos utilizan el mismo sistema de fijación.
  2. Prepara agua caliente con detergente. Esta solución ayuda a desprender la grasa acumulada.
  3. Deja los filtros en remojo. Si el fabricante permite este procedimiento, el calor y el detergente ayudan a ablandar la suciedad.
  4. Frota con un cepillo suave. Presta especial atención a las zonas donde la grasa esté más adherida.
  5. Enjuaga y seca completamente. No vuelvas a colocar un filtro húmedo.
  6. Limpia la parte exterior. Utiliza un paño suave con agua y detergente.
  7. Coloca nuevamente los filtros. Asegúrate de que queden correctamente instalados antes de encender el aparato.

Por ejemplo, los filtros metálicos removibles pueden limpiarse en el fregadero con agua y detergente o, cuando el modelo lo permite, en el lavavajillas. Esta última opción depende de las indicaciones específicas del fabricante.

La parte exterior también necesita atención. Para retirar la grasa acumulada, utiliza un paño suave y un producto compatible con el material de la campana. Los limpiadores abrasivos, las fibras metálicas y los productos con cloro pueden dañar algunos acabados.

¿Qué necesitas para quitar la grasa del extractor de cocina?

Para una limpieza básica puedes utilizar productos que normalmente se encuentran en casa:

  • Agua caliente
  • Detergente líquido para trastes
  • Bicarbonato de sodio, cuando el fabricante permita su uso
  • Esponja no abrasiva
  • Cepillo de cerdas suaves
  • Paño de microfibra
  • Guantes de limpieza

Para los filtros metálicos con grasa acumulada, una solución de agua caliente, detergente y bicarbonato puede facilitar la limpieza. El filtro puede permanecer en remojo durante al menos 15 minutos antes de frotarlo con un cepillo suave, siempre que el fabricante permita este procedimiento.

Sin embargo, no todos los filtros deben recibir el mismo tratamiento. Los filtros metálicos suelen ser lavables, mientras que los filtros de carbón activado utilizados en algunos extractores de recirculación no deben lavarse.

Por eso, antes de preparar cualquier mezcla casera, identifica qué tipo de filtro tiene tu extractor y consulta las instrucciones correspondientes. De esta manera podrás evitar daños en una pieza que puede requerir sustitución en lugar de limpieza.

¿Cómo limpiar los filtros de la campana extractora?

Los filtros son una de las piezas más importantes del extractor, ya que atrapan parte de la grasa que se genera durante la cocción. El filtro de grasa se encuentra debajo de la campana y requiere limpieza regular para favorecer el funcionamiento adecuado del sistema de ventilación.

1. Filtros metálicos

Los filtros metálicos suelen admitir lavado. Es recomendable colocarlos en agua caliente con detergente y dejarlos en remojo. Después, utiliza un cepillo de cerdas suaves para eliminar la suciedad incrustada sin dañar la superficie.

También es posible que algunos modelos permitan el lavado en lavavajillas, aunque esta indicación depende del aparato. Antes de introducir el filtro en este electrodoméstico, consulta el manual del fabricante.

Una vez limpios, deben secarse por completo antes de volver a colocarlos. Un filtro húmedo no debe instalarse nuevamente en el extractor.

2. Filtros de carbón activado

Aquí existe una diferencia importante. Los filtros de carbón utilizados en extractores de recirculación no son lavables.

En algunos modelos, los fabricantes recomiendan sustituir estos filtros cada tres o cuatro meses, según el uso. El periodo puede cambiar de acuerdo con las características del aparato, por lo que las instrucciones del fabricante deben ser la principal referencia.

Además, determinados filtros de carbón no deben sumergirse en agua y deben sustituirse de acuerdo con las indicaciones del manual.

Por eso, no introduzcas un filtro de carbón en agua caliente con detergente o bicarbonato con la intención de reutilizarlo. Primero confirma el tipo de filtro y el periodo de sustitución indicado para tu extractor.

¿Cada cuánto se debe limpiar el extractor de grasa de la cocina?

La frecuencia depende del uso que tenga la cocina. No requiere la misma atención una campana que se utiliza todos los días que otra que funciona de manera ocasional.

Para extractores de uso diario, puede ser conveniente realizar una limpieza mensual; cuando el uso es menos frecuente, una limpieza cada tres meses puede resultar suficiente. En equipos sin salida al exterior, también es importante prestar atención a los filtros y realizar su mantenimiento al menos dos veces al año.

Los filtros metálicos de algunos modelos pueden limpiarse aproximadamente cada seis meses con un uso cotidiano normal, aunque la frecuencia también depende del tipo de alimentos que se preparen.

Esto significa que no existe una frecuencia universal. Si cocinas con mucha frecuencia, fríes alimentos o notas una acumulación visible de grasa, conviene revisar los filtros antes del intervalo habitual.

Señales de que el extractor necesita limpieza

Presta atención a estas señales:

  • El filtro presenta una capa visible de grasa
  • El extractor deja un olor persistente después de cocinar
  • El flujo de aire disminuye
  • Hay grasa acumulada en la superficie exterior
  • Los filtros están saturados o deteriorados

Los filtros obstruidos pueden restringir el flujo de aire. En los modelos de recirculación, el estado de los filtros también influye en el aire que vuelve a la cocina.

Por ello, una revisión periódica permite detectar a tiempo la acumulación de grasa y determinar si basta con lavar el filtro o si es necesario sustituirlo.

El error que debes evitar al limpiar el extractor

Uno de los errores más comunes consiste en tratar todos los filtros como si fueran iguales. Un filtro metálico lavable puede recibir agua caliente y detergente, mientras que uno de carbón activado puede requerir sustitución en lugar de lavado.

Algunos filtros de carbón no pueden limpiarse y deben reemplazarse según el uso. Por esta razón, aplicar agua, detergente o bicarbonato a cualquier filtro sin identificar primero su composición puede resultar contraproducente.

La misma precaución aplica a la superficie exterior. No todos los materiales soportan productos abrasivos, fibras metálicas o sustancias químicas fuertes. Una limpieza demasiado agresiva puede provocar rayones, manchas o deterioro del acabado.

Por ello, antes de aplicar cualquier remedio casero, revisa el manual del electrodoméstico. Esta sencilla medida puede evitar daños en el filtro, el acabado exterior o los componentes del extractor.

Mantener limpio el extractor de grasa es una tarea sencilla cuando se identifica primero el tipo de filtro y se siguen las indicaciones del fabricante. Una limpieza periódica permite retirar la grasa acumulada y conservar en mejores condiciones tanto los filtros como la superficie de la campana.