La gira de la Selección por Norteamérica puede evaluarse desde distintas perspectivas. La más benévola es la de la experiencia que adquieren los jugadores más jóvenes al enfrentarse a rivales internacionales. Este recorrido, que termina en Los Ángeles, ante México, contempla enfrentamientos con tres escuadras mundialistas. Desde los resultados, es paupérrima: partió con dos derrotas. La primera, frente a Canadá y la segunda, ante Estados Unidos.

Sin embargo, la consecuencia más dramática es el enfrentamiento con uno de los escasos jugadores que Chile tiene, por estos días, en la elite del fútbol mundial: Marcelino Núñez. El mediocampista del Ipswich Town, uno de los animadores de la Premier League, el torneo más importante del mundo, dejó la concentración, molesto por el manejo del entrenador y, principalmente, por las críticas públicas del DT, que, a su juicio, terminan exponiendo a los futbolistas.

“Disonancia cognitiva” y un interinato “eterno”: el duro diagnóstico al manejo de Nicolás Córdova en la Roja

Córdova es, por estas horas, objeto de análisis. Por el lío con Núñez y, fundamentalmente, por su gestión durante el interinato que comenzó en julio de 2025, después de la salida de Ricardo Gareca, una condición que ya había tenido en 2023, cuando Eduardo Berizzo dejó el combinado nacional. En 11 partidos al mando del equipo nacional en el ciclo en curso, el estratega acumula cuatro victorias, un empate y seis derrotas. Al margen de los resultados, sigue sin consolidar un estilo de juego que cautive.

El desencuentro con Núñez, con las críticas personalizadas a sus pupilos de por medio, enturbia su trabajo. “Es poco usual que un entrenador haga malas declaraciones en contra de un jugador. Eso no debería salir al aire. Es nuevo. No conozco muchos entrenadores que echaran públicamente la culpa a un jugador. O que criticaran un desempeño. Me llama la atención, porque tiene que partir por la autocrítica. Después analiza con los jugadores en privado. En privado se pueden decir de todo”, sostiene Miguel Ángel Gamboa, mundialista en España 1982 y también entrenador. “Es muy mal visto, la verdad. Demuestra el mal desempeño que está teniendo. Está en una etapa muy desesperada. No le ha resultado nada. Un interino de 20 meses es demasiado”, sentencia el exjugador de Colo Colo, la U y el América, de México.

Marcelino Núñez, en un partido de la Roja (Foto: Photosport)

El Loco advierte las consecuencias. “Se complica mucho más el interinato de Córdova. No es que los jugadores no perdonen, es que no le van a tener confianza. Un entrenador puede hacer un cambio a los 20 o 30 minutos, está en su derecho, pero la crítica en contra de los jugadores es muy castigada. Incluso por la gente que está en el ámbito del fútbol”, sostiene.

Arturo Vidal se sumó a la discusión y se cuadró con el jugador. “Estamos en un momento complicado, es un jugador importante por dónde juega, habla de que hay muchos problemas. No solo en la cancha, porque no se entiende el mensaje que quieren dar. No sé lo que está pasando”, dijo el Rey en su streaming. “Conozco a Marcelino, llegó joven a la Selección, es tranquilo, habla poco, siempre anda con una sonrisa en la cara, por lo que me parece raro”, complementó. “Si está molesto porque no jugó, le encuentro toda la razón... Se está arriesgando a perder el puesto en un equipo de Premier, para venir a jugar a una selección que no sabe a lo que juega”, sentenció.

Marcelo Díaz fue categórico. “Les está faltando el respeto a los jugadores que convoca”, declaró en TNT Sports. “No sé por qué los convoca”, insistió.

La revisión sicológica

La conducta de Córdova también es revisada desde la sicología deportiva. “En general, lo que ocurre es que en cualquier actividad tenemos valores y principios. Lo que en el fútbol se conoce como códigos. Y por otro, están las decisiones. Al técnico de Portugal le pasó lo mismo con Cristiano. Esto pasa cuando uno no tiene claro qué es un liderazgo efectivo o la comunicación directa. Yo puedo decirle a un deportista que no está respondiendo bien, pero en la prensa debo velar por mí desempeño como entrenador. El de los futbolistas es evidente, porque es lo que ven todos. Y en un proceso en que se está como interino, tampoco podemos poner todo nuestro ímpetu. Es poco usual. Lo que él hace es endosarles todo a sus dirigidos y al torneo nacional. Dijo que todos los procesos para atrás son malos. Eso ya lo complica”, sostiene Juan Fernández, magister en Psicología del Deporte, quien ejerce en el Coch y en Psico Moviment.

El profesional sugiere una vía para mejorar el ambiente. “Esto se mejora con un acompañamiento sicológico para que el entrenador mejore la efectividad comunicacional en el liderazgo. Hay tres tipos de comunicación: con los jugadores, con la prensa y con los directivos. Hay que cuidar que el discurso sea coherente, sobre todo en un cargo en que estás como interino. Por más conocimiento que tengas. Él maneja mucho conocimiento. Otra cosa es el manejo comunicacional. Eso tiene que desarrollarlo con un sicólogo competente para esa faceta”, postula.

“Tiene que saber cómo manejarse ante el éxito y la derrota. Hay un ecosistema que funciona en torno al entrenador. Todos son importantes. Hay una disonancia cognitiva entre lo que sabe como técnico y lo que debería saber sobre las variables sicológicas del fútbol y de los futbolistas. Y eso tampoco lo da la experiencia. Por eso es bueno que tenga ese apoyo, un profesional de confianza. Un sicólogo en el camarín que sea especialista en alto rendimiento y, de paso, que asesore a los técnicos. Un trabajo interdisciplinario”, concluye.

Marcelino no se salva

Núñez, en todo caso, no queda eximido de culpa. “Es un caso complejo, visto desde ambas partes. No corresponde abandonar la Selección y hay cierta equivocación de parte de Nicolás al hacer comentarios de sus jugadores. Debería ser algo más interno”, puntualiza Pablo Contreras, quien fue parte del proceso que culminó con la clasificación de la Roja al Mundial de Sudáfrica 2010, a El Deportivo.

Contreras repara en una conducta que se ha hecho repetitiva. “Lamentablemente se ha hecho muy habitual este último tiempo. Y no lo digo únicamente por este jugador de la selección chilena. Ya lo vimos con los mejores del mundo”, sentencia.

Nicolás Peric fue más categórico. “Marcelino se equivocó si pensó que cuando lo llamaran iba a ser él y 10 más. Su nivel nunca ha sido el de un jugador de la Premier League... Siento que hay actitudes de mierda que no me gustan de los jugadores”, afirmó a DLT Sports.