Una situación inesperadamente incómoda se produjo entre la Selección y Alexis Sánchez. La Roja, que se encuentra de gira por Norteamérica, donde disputará tres amistosos durante la Fecha FIFA, invitó de manera formal este miércoles al tocopillano a presenciar el partido ante Canadá, que se disputará este sábado, a las 20 horas, en el BMO Field, en Toronto. El problema es que el Montreal, equipo canadiense en el que milita el Niño Maravilla, recibe al Cincinnati ese mismo día, a las 20.30, por la jornada 28 de la fase regular de la Major League Soccer (MLS), donde ocupan el último lugar.

Obviamente, el goleador histórico de Chile se vio obligado a rechazar de inmediato el ofrecimiento de la Federación. Y tuvo varias razones para hacerlo, más allá de las logísticas. De partida, era incompatible con sus responsabilidades laborales, ya que debe jugar apenas media hora más tarde y a más de 500 kilómetros de distancia, lo que hacía imposible que aceptara la propuesta. ¿La ANFP pasó por alto esta incompatibilidad? Como sea, aquel detalle descolocó al atacante y, además, causó incomodidad en el ente rector del fútbol local. La gestión estuvo a cargo de Felipe Correa, gerente de selecciones.

Por otro lado, al Niño Maravilla le resultó extraño recibir una invitación para ir a ver el partido de una selección a la que anhela seguir perteneciendo y de la que aún no se retira. “Yo siempre he estado disponible, solo que Chile está en un proceso. En las últimas Eliminatorias jugué dos partidos, tuve muchas lesiones, muchos problemas y no tuve todo el tiempo para jugar con mi Selección”, dijo en enero de este año, cuando todavía era jugador del Sevilla.

“Obviamente siempre están las ganas de estar en la Selección y guiar a los más jóvenes, como lo estoy haciendo acá. Tampoco quiero ser un ejemplo, quiero hacer algo que me gusta y amo al fútbol. Si ellos lo ven como un ejemplo, ayudar es lo que más me gusta”, agregaba el exjugador de Cobreloa, a principios de año.

Precisamente, este era uno de los objetivos de la ANFP. Como a Alexis y la Roja estarían en el mismo país, en la asociación quisieron juntarlos una vez más y así aprovechar la coincidencia. La idea era que el tocopillano pudiera hablarles a los jugadores que componen la nueva camada del combinado nacional, ya que se trata de un vestuario que se quedó sin referentes tras la ausencia de los pilares de la Generación Dorada, los que, paulatinamente, desaparecieron de las convocatorias.

Por eso, en la sede de Quilín veían con buenos ojos que el Jugador Designado del Montreal, además de ver el partido ante Canadá en la tribuna, pudiera, por ejemplo, bajar al camarín a saludar a los seleccionados y entregarles un mensaje necesario, en el punto de partida de un nuevo ciclo mundialista que arranca en esta Fecha FIFA.

Evidentemente, la negativa de Alexis Sánchez a aceptar una invitación oficial que chocaba con su partido con el Montreal causó incomodidad en la ANFP. “La invitación que le hicimos fue con la mejor de las intenciones”, admiten en la Federación, donde evitan hablar de una desprolijidad. “Habría sido muy bueno que pudiera hablarles a los muchachos. Es un grupo con mucha hambre y que necesita el consejo de jugadores de la experiencia de Alexis”, apuntan.

Por el lado del tocopillano, la propuesta, además de imposible de aceptar por el calendario, se sintió un poco fuera de lugar. “Es extraño invitar a un jugador que está en actividad y vigente, como si fuera un exfutbolista”, apuntan en su entorno.

Una simple idea que nació de una buena intención terminó por generar un impasse entre la selección chilena y su goleador histórico.

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