Las declaraciones de Donald Trump, realizadas el martes, sobre la posibilidad de que Estados Unidos iba a detener las exportaciones de diésel comenzaron a generar alertas a nivel global y en particular en Chile. La noche del miércoles, el secretario de Energía, Chris Wright, salió a indicar que la Administración Trump no prohibiría por completo las exportaciones de diésel, sino que se baraja aplicar algunas restricciones.
En una entrevista con The Wall Street Journal, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Wright afirmó que el gobierno debe seguir abasteciendo al mundo de diésel, pero que es necesario cambiar la trayectoria de los precios en EE.UU., y que el plan sería de carácter voluntario.
Ante esta situación, el Presidente, José Antonio Kast, que estaba precisamente en Estados Unidos donde participó en la Asamblea General de la ONU, mostró preocupación y anticipó eventuales medidas si se materializa la amenaza de restricciones por parte de EE.UU.
“Sería una mala noticia para el mundo entero, no solamente para Chile. Afectaría efectivamente los precios del combustible en todo el mundo. Partiendo por la misma Europa, ya que el 10% de la refinación que se realiza en Estados Unidos se exporta. Si hay 10% menos de diésel en el mundo, eso va a tener un efecto colateral muy duro, muy serio”, dijo Kast a periodistas.
El mandatario apuntó que “de ser así, nosotros ya estamos pensando en medidas paliativas. Al igual que cuando se produjo el inicio de la guerra y aumentaron los precios de los combustibles, y nosotros tuvimos que ir a focalizar la colaboración para las personas más vulnerables. Pero claramente sería una muy mala noticia para el mundo entero. Y un efecto muy duro para el mundo entero, Chile incluido”.
Tras esto, la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC) envió un comunicado, en el que indicó que “hace un responsable llamado al Gobierno a informar y transparentar con urgencia cuáles son las medidas de mitigación que piensa aplicar para contener nuevas alzas del diésel. Y que tales medidas sean eficaces y con foco en el sector productivo, al que pertenece el transporte terrestre”.
Impacto
Jorge Hermann, economista de Herman Consultores entrega unos datos del mercado del diésel y lo que significa para el país. “La dependencia de Estados Unidos se profundizó durante el 2026, pasó de 86% en enero a 100% en mayo y junio. Corea del Sur y Japón, que aportaban 14% y 19,5% en enero y febrero, desaparecieron como proveedores desde mayo. Es coherente con el cuadro global, porque los refinadores asiáticos redujeron sus exportaciones y sus cargamentos se quedaron en mercados más cercanos y mejor pagados, dejando a Chile con un único proveedor relevante”.
El economista añadió que el consumo de diésel se mantuvo pese al alza de precios con 185,9 mil barriles diarios frente a 186,1 el año anterior. “Es la confirmación local de lo que ocurre en el mundo. El transporte de carga, la minería y la agricultura no pueden sustituir el diésel en el corto plazo, así que el ajuste ante precios altos se produce vía gasto y no vía volumen. Eso hace que el shock se traspase casi íntegro a costos de transporte y, desde ahí, a precios internos”.
Y si bien Chile es uno de los países de la OCDE que tiene uno de los precios más bajos, este nuevo shock ya comienza a inquietar. La preocupación de los distintos actores se sustenta en la dependencia que tiene Chile de Estados Unidos. El 56% del diésel que consume Chile llega importado, y de ese total, el 91,7% es de EE.UU.
En su análisis, Hermann sostiene que el diésel relevante para Chile es el “Distillate Fuel Oil, 15 ppm and under Sulfur” (diésel de ultra bajo azufre). El total exportado por EE.UU es 224,5 millones de barriles en el 1° semestre, equivalentes a 1,24 millones de barriles diarios. Los diez primeros destinos concentran el 75% del total.
Chile es el tercer destino mundial del diésel de ultra bajo azufre estadounidense y el primero de Sudamérica, con 9,5% de las exportaciones (117,7 mil barriles diarios en el semestre). Solo México y Países Bajos reciben más. Pero a nivel de la región, es el primero, y por lo mismo, una eventual restricción de EE.UU. golpearía a Chile más que a casi cualquier otro país.

Juan Ortiz, economista del OCEC-UDP, plantea que si que se aplique esta medida por parte de EE.UU., “Chile tendría que ser frente, por ejemplo, a la necesidad de incrementar sus importaciones desde Corea del Sur, que es un actor relativamente en el mercado de diésel considerando su capacidad de refinación u otros países como puede ser el caso de China o el caso de India, pero sin lugar a dudas sería un impacto”.





