La Fiscalía federal de Manhattan presentó nuevos cargos contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, dentro de una investigación relacionada con la presunta detención y tortura de ciudadanos estadounidenses en Venezuela durante los años en que Maduro estuvo en el poder.

Las nuevas acusaciones amplían un proceso judicial que ya enfrentan ambos por presuntos delitos vinculados con narcotráfico y que actualmente se desarrolla en una corte federal de Nueva York.

De acuerdo con información difundida por Reuters, la investigación se centra en más de una docena de ciudadanos estadounidenses que habrían sido detenidos en Venezuela durante los últimos años y que, según las autoridades de Estados Unidos, pudieron haber sido utilizados como herramienta de presión política por parte del gobierno venezolano.

Aunque la Fiscalía confirmó la ampliación de los cargos, los detalles específicos de las nuevas acusaciones todavía no han sido divulgados públicamente.

Tampoco se han dado a conocer oficialmente las identidades de las presuntas víctimas ni el número exacto de personas incluidas en la investigación.

Maduro y Flores permanecen detenidos

Maduro y Flores fueron trasladados a Estados Unidos el pasado 3 de enero tras ser capturados en Caracas por fuerzas estadounidenses, de acuerdo con las autoridades norteamericanas.

Actualmente permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn mientras esperan el inicio del juicio programado para junio de 2027.

Ambos se declararon previamente inocentes de las acusaciones relacionadas con narcotráfico y continúan rechazando los señalamientos presentados por la justicia estadounidense.

La ampliación de los cargos coincide con una audiencia judicial clave para la exprimera dama venezolana.

Los abogados de Flores solicitaron a un tribunal federal de Manhattan que se le permita abandonar la prisión para cumplir arresto domiciliario debido a problemas de salud.

La defensa sostiene que necesita someterse a un procedimiento cardiaco y continuar su recuperación en una vivienda del área de Nueva York bajo vigilancia permanente.

Según la propuesta presentada ante la corte, el gobierno venezolano asumiría tanto los gastos legales como los costos asociados con la supervisión requerida.

De acuerdo con la acusación, Flores representa un riesgo de fuga y su eventual liberación podría afectar el desarrollo de la investigación o influir sobre posibles testigos.

Además, las autoridades sostienen que ya ha recibido atención médica adecuada mientras permanece bajo custodia.

La decisión sobre la solicitud de arresto domiciliario será evaluada por el tribunal sin afectar el curso principal del proceso penal.

Enfrentan posible condena de décadas

Las autoridades estadounidenses sostienen que, en caso de ser declarada culpable por los cargos que ya enfrenta, Cilia Flores podría recibir una pena mínima obligatoria de 40 años de prisión.

Mientras tanto, la Fiscalía continúa recopilando elementos relacionados con las nuevas acusaciones por presuntas violaciones a los derechos humanos y la detención de ciudadanos estadounidenses en territorio venezolano.