El fallecimiento de Reinaldo Sánchez provocó un luto transversal en todo el fútbol chileno. El histórico dirigente murió este jueves a los 81 años, luego de atravesar un avanzado cáncer de hígado. Su deceso se produjo en la Clínica Reñaca, lugar donde se encontraba internado.

Nacido en 1944, Sánchez empezó tempranamente su faceta como empresario. Fue el dueño de una flota de microbuses que operaba en Valparaíso y Viña del mar, ciudad de la que es oriundo.

Al mismo tiempo, su vida también estuvo estrechamente ligada con el fútbol. Logró formar un cercano vínculo con Santiago Wanderers, el club de sus amores. Se hizo socio en 1976 y asumió la presidencia por primera vez en 1992. Ahí comenzó una época histórica para la institución.

Con él a la cabeza, el conjunto caturro consiguió el título de Segunda División en 1995 y el subcampeonato de 1999. Se mantuvo en la presidencia hasta 2001, año marcado por una campaña dorada que cortó una sequía de 33 años. Los porteños se consagraron como campeones de la Primera División con un elenco inolvidable, dirigido por Jorge Garcés y que contaba con figuras como Jaime Riveros, Silvio Fernández, Moisés Villarroel, Héctor Robles, entre otros. Su administración también selló la adquisición del Complejo Mantagua.

Presidencia de la ANFP y creación del CDF

En octubre de 2001, Sánchez asumió la presidencia de la ANFP, cargo que ostentó hasta 2005, en un periodo que estuvo marcado por el bajo rendimiento de la selección chilena en las Eliminatorias en los procesos al Mundial 2002 y 2006.

No obstante, fue el gestor de un hito que marcó el futuro del fútbol chileno: la creación del Canal del Fútbol (CDF, hoy TNT Sports), la cadena encargada de transmitir los partidos del balompié nacional. Esto significó uno de los elementos que más beneficios económicos le trajo (y trae aún) a los clubes del fútbol chileno.

Dicha decisión estratégica fue clave en medio de un complejo momento económico que atravesaba el fútbol chileno e instaló un modelo que permitió mayor sustentabilidad para los propios clubes a raíz de las ganancias por los derechos televisivos.

Tras ello, Sánchez renunció a la presidencia de la ANFP, cargo que posteriormente tomaría Harold Mayne-Nicholls. También fue expulsado de Santiago Wanderers, en medio de las críticas por la crisis que atravesaba el club.

No obstante, dos décadas después de la obtención del título de Primera División, en 2021, adquirió el 60% de las acciones de la sociedad anónima que administra la institución y se volvió a erigir como timonel. Sin embargo, el contexto deportivo fue muy diferente, ya que sufrió el descenso a la Primera B.

Dicho cargo lo mantuvo hasta el día de su fallecimiento. Sus últimos meses estuvieron marcados por otra de los grandes logros de la institución: la obtención de la Copa Libertadores Sub 20 y la disputa de la final de la Copa Intercontinental de la categoría ante el Real Madrid, en el Santiago Bernabéu.

De hecho, debido a su complicado estado de salud, no pudo viajar a España junto con la comitiva porteña. En su lugar fue Luis Sánchez, su hijo y gerente general de los caturros.