Mientras que Charles Leclerc marcaba el mejor tiempo en el cierre de la jornada del viernes del Gran Premio de Bahréin en Malasia, el jefe de la escudería, Fred Vasseur, estaba bajo la lupa ante los rumores que vincularon una posible salida y una llegada de Christian Horner, exdirectivo de Red Bull.
Ante esta situación, la cúpula de la escudería italiana tuvo que dar un paso al frente tras el Gran Premio de Azerbaiyán para blindar públicamente a Fred Vasseur y exigir calma en el entorno técnico.
"Cuando ves el ruido y todos los rumores en la prensa toda la semana, creo que como equipo necesitamos trabajar en serenidad. La declaración era obligatoria o habría sido lo mismo este fin de semana", dijo el directivo francés durante la conferencia de prensa de directores de equipo el viernes en Sepang.
El detonante de estos rumores fue la sorpresiva declaración de Horner, quien insinuó estar dispuesto a prescindir de participaciones accionarias en la F1 con tal de asumir el control operativo de la marca del Cavallino Rampante. El ruido fue tan grande que Ferrari tuvo que salir a aclarar la situación.
El llamado a la estabilidad y un respaldo inesperado
Para el director de la Scuderia, el verdadero desafío no reside en la pista, sino en proteger al personal de la presión mediática externa:
"El gran problema que tenemos hoy es instaurar la estabilidad, la serenidad en el equipo, el enfoque que necesitamos tener y no hacernos este tipo de preguntas todo el día", enfatizó Vasseur.
El soporte no llegó solo de los pilotos del equipo, Leclerc y Lewis Hamilton, sino también desde el jefe de Williams, James Vowles, quien destacó los avances aerodinámicos de la Scuderia —como la innovación en el alerón trasero y el sistema de escape que el resto de la parrilla terminó copiando.



