Pedro Cedillo está molesto. El vicepresidente del Grupo Pachuca está en Chile y asistió al duelo entre Everton, club que comandó entre 2016 y 2023, y la U. El encuentro no se terminó debido a los incidentes en la galería y este domingo se jugarán los minutos restantes en el Estadio Nacional. Horas más tarde, en el mismo reducto y solo con público de Universidad de Chile, se disputará la revancha. Una resolución que al directivo le molesta y, según acusa, fueron presionados a aceptar.
¿Cuál es su opinión frente a la determinación de la ANFP tras los incidentes en el estadio Sausalito?
La decisión nos parece completamente impresentable. Es una mala señal que la ANFP no haya tenido ningún interés en tratar de solucionar de la manera más justa y equitativa posible en lo deportivo, porque el mensaje de fondo es: hay violencia en el estadio, pero mientras sea Universidad de Chile o uno de los equipos de gran convocatoria, mientras no se les afecte a ellos en su localía, no pasa nada. Lo que ocurrió fue que la barra visitante generó un conflicto importante en otro estadio y se le premia con una asistencia de 20.000 personas para un partido que se tendría que jugar sin público, en una cancha neutral o solucionar de alguna otra manera el tema deportivo. Lo insólito es que el tema de seguridad, que es el más importante, ni siquiera se tocó en la conversación.
¿Cree que esto es una ventaja deportiva para la U?
Constituye una importante ventaja deportiva para Universidad de Chile. No estamos de acuerdo con la decisión y con lo que se decretó. Fuimos a una reunión y nos vimos forzados a aceptar un acuerdo, pues de lo contrario perdíamos los puntos. Creemos que la ANFP debe tratar a los clubes de manera equitativa y la realidad aquí es que se privilegió al equipo de mayor convocatoria, que tiene más peso en estas instancias. La U ha tenido problemas con sus hinchas desde el inicio del campeonato, incluso antes, cuando la misma barra quiso boicotear el torneo y amenazó a su dirigencia. Por lo mismo, consideramos que no existian las garantías en cuanto a seguridad para que este partido se llevara a cabo y de ninguna manera compartimos que se jueguen ocho minutos de visita en el Estadio Nacional, sin público, y que se haga un segundo partido dos horas y media después con 20.000 hinchas. Es algo completamente irracional.
¿Cómo cree que se debería haber abordado el tema?
Esto partió mal, cuando la ANFP nos fijó un partido de alta convocatoria un día de semana a las 20.30 horas, contraviniendo todas las recomendaciones de las autoridades locales. Luego, la barra visitante atenta contra los jugadores, cuerpos técnicos, staff, árbitros y toda nuestra gente. ¿Y qué pasa? Los únicos perjudicados fuimos nosotros, y en una medida injusta e incomprensible deberemos jugar de visita los minutos restantes de la ida y el partido de vuelta sin la presencia y apoyo de nuestros hinchas, lo que nos duele sobremanera.
¿Qué opina de la gestión de la ANFP en este caso?
La gestión de la ANFP en este caso es lamentable. Hemos apoyado este directorio, pese a que ha habido muchísimos errores de fondo, muchísimos fracasos en la gestión de las selecciones, muchísimos problemas en el manejo de la liga y de la industria del fútbol, pero creemos que esto ya rebasó el vaso y es completamente inaceptable la postura que asumió la ANFP frente a estos hechos delictivos.
¿Cuál es el mea culpa de Everton? Era el club organizador...
Asumimos la responsabilidad que nos compete como organizador del partido. El club cumple todas las exigencias de la autoridad relacionadas al tema de seguridad, tenemos reuniones constantes con Carabineros y comunicación fluida y directa con las autoridades de la ciudad y de la región para hacer un trabajo coordinado. Sin embargo, también somos conscientes de que siempre hay aspectos que se pueden mejorar para brindar mayor seguridad a nuestra gente y que hechos de esta naturaleza no se vuelvan a repetir.





