"La humanidad ha cruzado la línea de retorno en siete de los nueve límites ecológicos críticos establecidos a nivel mundial, poniendo en riesgo sistemas vitales, como la biodiversidad, el agua, el clima y los niveles de contaminación", así lo advirtió la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena Ibarra, al señalar que la crisis ambiental dejó de ser una amenaza proyectada para convertirse en una realidad cotidiana.

Durante la inauguración de la Semana de Acción por el Clima y la Naturaleza 2026, acompañada de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, la funcionaria federal destacó que México enfrenta una alta vulnerabilidad frente a los efectos del calentamiento global.

Ante este panorama, el país fijó metas absolutas para reducir sus emisiones a un rango de entre 364 y 404 millones de toneladas de carbono equivalente hacia 2030, con la meta de alcanzar emisiones netas cero en 2050.

El cambio climático ya no es una advertencia sobre el futuro, el cambio climático ya nos alcanzó”, sentenció la titular de la Semarnat ante funcionarios federales, locales y representantes internacionales.

Bárcena enfatizó que la economía actual depende de la naturaleza y no a la inversa, por lo que el desarrollo exige un manejo estricto del entorno.

En el fondo, sabemos que nuestra economía, la economía en general, depende de la naturaleza. La naturaleza es la infraestructura básica de la economía y no es al revés", puntualizó.

Acciones en la Ciudad de México

En el ámbito local, la capital del país concentra sus esfuerzos en sectores clave, como el transporte y la movilidad, rubros que generan el 20 por ciento de los gases de efecto invernadero a nivel nacional.

Al respecto, destacó que el gobierno de Clara Brugada impulsa la modernización del transporte público, recuperación de ríos y barrancas, protección del Bosque de Agua y expansión de áreas verdes mediante la consolidación de las Utopías, las cuales incorporan ecotecnologías, como calentadores solares y sistemas de captación de lluvia.

Para el Gobierno de México, señaló, la política ambiental adquiere un enfoque estrictamente social y científico.

"No puede haber justicia social sin justicia ambiental", recalcó Bárcena Ibarra, al recordar el llamado de alerta de esta generación que es la primera en sentir los estragos del cambio climático, pero posiblemente la última con la capacidad de frenarlos.