El crecimiento del turismo en los próximos años dependerá de la confianza y certidumbre que se le dé a las empresas, inversionistas y turistas, sentenció Jordi Hereu, ministro de Industria y Turismo de España.
Los inversionistas, las empresas y los viajeros buscan previsibilidad y esa surge de instituciones sólidas, políticas públicas estables y una cooperación efectiva entre los sectores público y privado”, dijo durante el primer día de actividades de la Cumbre Global del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC).
Ante líderes del sector, Hereu señaló que la certidumbre es lo que ha ayudado a España a ser el segundo país más visitado del mundo. “Esa es la experiencia de España, las cifras hablan por sí mismas. En 2025, España recibió un récord de 97 millones de turistas internacionales, que generaron 134 mil 700 millones de euros. Son resultados históricos, y no se concentran únicamente en la temporada alta. Se han mantenido a lo largo de todo el año”.
Agregó que el éxito del país no ocurrió de la noche a la mañana, sino que fue el resultado de una estrategia nacional de largo plazo basada en la diversificación, eliminar la estacionalidad y en lograr una distribución más amplia de sus beneficios en todo el territorio.
Para España, el turismo es mucho más que una industria. Es un pilar de nuestra estrategia de desarrollo nacional y de nuestra proyección internacional. Nuestro objetivo es claro: generar valor para los visitantes, oportunidades para las empresas y bienestar para los ciudadanos”.
Los pilares
Refirió que actualmente el turismo representa 12.9% del PIB de España y tan solo en agosto, el empleo relacionado con el turismo superó los tres millones de trabajadores.
Hay tres pilares que ayudan a explicar el liderazgo de España en el turismo mundial, el primero es la apertura y diversidad. El segundo es la cohesión territorial, pues el crecimiento del turismo debe generar oportunidades en todo el país y el tercero es un Estado de bienestar sólido que ofrece servicios públicos de calidad, estabilidad social y que hacen que los destinos sean atractivos, resilientes y competitivos a largo plazo”, apuntó.
El funcionario recordó que hoy Madrid es el epicentro donde se ubican las máximas instituciones del turismo como la ONU Turismo, por parte del sector público, y el WTTC, que representa al sector privado. “Madrid se está convirtiendo en un centro global para la gobernanza, el diálogo y la cooperación turística. Esta proximidad genera nuevas oportunidades para fortalecer la colaboración entre gobiernos y empresas, ayudándonos a enfrentar desafíos comunes y a construir un futuro más sólido para el sector”.
Visión de largo plazo
Jordi Hereu dijo que el futuro del turismo no se construirá con una visión de corto plazo, sino con instituciones sólidas, crecimiento sostenible y cooperación público-privada.
España está preparada para seguir contribuyendo a esta visión compartida, porque la verdadera fortaleza de nuestro país no reside únicamente en su desempeño económico, sino también en su capacidad para cuidar a su gente, abrirse al mundo y generar oportunidades para las próximas generaciones. En ese esfuerzo, España seguirá siendo un socio confiable, abierto y comprometido”.




