El Presidente José Antonio Kast utilizó su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas para advertir sobre los costos que las guerras generan más allá de los países directamente involucrados, apuntando especialmente a sus consecuencias económicas para naciones como Chile.

Esta Asamblea no puede mantenerse indiferente frente a las guerras y conflictos que están ocurriendo en el mundo”, sostuvo el Mandatario, antes de explicar que Chile importa prácticamente todo el petróleo que consume y que, por ello, ha sido impactado directamente por distintos conflictos.

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Para el jefe de Estado, los efectos de las guerras no quedan restringidos al ámbito geopolítico. “Eso no es geopolítica abstracta. Se expresa en el costo del pan, del transporte y de las cosechas”, afirmó ante los representantes de los países miembros de la ONU.

El Presidente Kast agregó que las consecuencias también alcanzan variables económicas como la inflación, las tasas de interés, la inversión y el empleo. “Es inflación que no cede, tasas que no bajan, inversión que se posterga y empleo que no se crea”, señaló.

En esa línea, sostuvo que países que se encontraban en proceso de crecimiento han vuelto a estancarse producto de guerras que no provocaron y que tampoco pueden detener.

Su conclusión fue un llamado directo al término de los conflictos: “Las guerras deben cesar. La guerra no solo desangra a quien combate, sino que empobrece al resto del mundo. Todos perdemos con las guerras y ya hemos perdido demasiado”.

En esa línea, el Presidente Kast vinculó esta situación con el papel de Naciones Unidas y cuestionó la capacidad del organismo para responder ante los conflictos actuales. “Esta organización no ha estado a la altura de los desafíos de nuestros tiempos”, afirmó, planteando una reforma del Consejo de Seguridad y una reducción de la burocracia para concentrar recursos en áreas donde “hay vidas en juego”.