Los parlamentarios Macarena Santelices, Javiera Rodríguez, Catalina Del Real y Francisco Orrego pusieron el grito en el cielo tras los dichos del diputado Jaime Bassa (FA), quien afirmó que pese al retorno del monumento del general Baquedano, Plaza Italia “es y seguirá siendo Plaza Dignidad”.

Los dichos del exconvencional se conocieron días después de la reapertura del conjunto escultórico, que el 19 de septiembre recibió honores hasta con desfile incluido.

Frente a sus declaraciones, parlamentarios oficialistas salieron a cuestionar al exvicepresidente de la Convención Constitucional y defendieron el significado histórico del monumento.

¿Qué dijeron los diputados oficialistas?

Por ejemplo, la diputada Macarena Santelices (REP) sostuvo que “Jaime Bassa vuelve a demostrar el desprecio que el Frente Amplio le tiene a la historia de Chile, a sus héroes y a la chilenidad. La Plaza Baquedano es un patrimonio de todos los chilenos, no el patio de juegos de la extrema izquierda ni el símbolo de la destrucción que ellos mismos ampararon”.

“El diputado Bassa no ha entendido nada. La ciudadanía se cansó de su superioridad moral y de su intento por refundar el país”, complementó.

En la misma línea, Javiera Rodríguez (REP) afirmó que “a Bassa lo pusieron en un altar haciéndole creer a la gente que era un gran experto. Por lo visto, no era más que un fanático y lo sigue demostrando a casi siete años del estallido delictual”.

“Ninguna autocrítica, ninguna reflexión sobre lo que él mismo ayudó a construir: caos social, violencia y números rojos para la economía de Chile. Qué bueno que esos tiempos cambiaron y no gracias a personajes como Bassa”, agregó.

Por su parte, Catalina Del Real (REP) señaló que “es inaceptable que un parlamentario de la República insista en validar el lenguaje y los símbolos de la violencia que tanto daño le hicieron a nuestro país”.

“El diputado Bassa se quedó pegado en el octubrismo y en el fracaso de su Convención Constitucional. Chile ya superó esa etapa de división. Hoy la ciudadanía exige orden, respeto a nuestras tradiciones y que se termine de una vez la validación de la violencia encubierta en discursos ideológicos”, añadió.

Finalmente, Pancho Orrego (RN) sostuvo que “la reapertura del monumento al general Baquedano es un hito de restauración del orden público, el respeto republicano y la recuperación de la identidad nacional que tanto anhelaba el país”.

“Insistir en discursos que validan la destrucción de nuestros espacios comunes responde a una lógica octubrista que la ciudadanía ya superó, hoy Chile exige el retorno de la institucionalidad, de la ley y el resguardo de nuestro patrimonio frente a quienes pretendan imponer la violencia sobre la historia del país”, sentenció.