Como parte de los 20 nuevos compromisos acordados entre el Gobierno de la Ciudad de México y familias de personas desaparecidas, se contempla la instalación de mesas temáticas enfocadas en la construcción y seguimiento de casos de larga data, una de las principales demandas de los colectivos que llevan años buscando a sus familiares.

Jacqueline Palmeros, fundadora del colectivo Una Luz en el Camino y madre de Yael Monserrat Uribe Palmeros, desaparecida en julio de 2020 entre Iztacalco e Iztapalapa, consideró que la apertura de estas mesas representa un avance para quienes enfrentan investigaciones que llevan años sin resolverse.

En un mensaje dirigido a otros colectivos, Palmeros explicó que durante las semanas previas se realizaron mesas de trabajo en las que las propias familias plantearon las necesidades y propuestas que posteriormente dieron forma a los nuevos compromisos.

Entre los temas abordados estuvieron la crisis forense, atención a víctimas, seguridad, infancias y búsqueda, además de otros aspectos relacionados con la investigación y localización de personas desaparecidas.

“Lo que no se nombra no existe. Hoy existimos porque hemos resistido”, expresó Palmeros, al señalar que el colectivo al que pertenece concentra más de 80 casos y que algunos corresponden a desapariciones de hasta 18 años.

La activista destacó particularmente la necesidad de que las nuevas estrategias no se concentren únicamente en desapariciones recientes, sino que permitan retomar expedientes que llevan años sin avances sustanciales.

Palmeros señaló que actualmente existe una coordinación entre distintas instituciones, entre ellas el Poder Judicial, la Fiscalía General de Justicia, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Comisión de Búsqueda, con participación directa de las familias.

La representante de Una Luz en el Camino también pidió que exista un desglose puntual sobre el cumplimiento de los 30 compromisos establecidos anteriormente, pues, aunque reconoció que algunos se han trabajado, consideró necesario conocer con precisión el avance de cada uno.

No de un 50 por ciento, no de que un 70 por ciento; algo muy puntual de cómo se ha trabajado cada compromiso”, planteó.

La participación de las familias, sostuvo, debe mantenerse como un componente central de las nuevas estrategias, particularmente en los casos de larga data, donde el paso del tiempo puede representar pérdida de evidencias y mayores dificultades para reconstruir las investigaciones.

La propia estrategia oficial de búsqueda de la Ciudad de México ya contempla acciones específicas para casos de larga data. En su Primer Informe de Gobierno, la administración capitalina reportó que el Grupo Especializado de Búsqueda Inmediata había participado en 87 búsquedas de personas desaparecidas con más de un año desde su desaparición, hasta julio de 2025.

Para Palmeros, uno de los principales cambios es que las autoridades reconozcan públicamente la dimensión de la problemática y trabajen de manera coordinada con las familias.

Sabemos que el camino es largo y que somos muchos colectivos que miramos desde perspectivas diferentes”, señaló.

La madre buscadora consideró que los 20 nuevos compromisos no representan un punto de llegada, sino una nueva etapa de trabajo. Ahora, dijo, el reto será que los acuerdos se cumplan y que las mesas temáticas permitan desarrollar estrategias específicas para las familias cuyos casos permanecen abiertos desde hace años.

Las familias no nos acostumbramos y no nos conformamos porque nunca va a ser suficiente”, afirmó.

Palmeros planteó finalmente que, si las estrategias construidas en la capital muestran resultados, algunas de ellas puedan convertirse en políticas públicas y servir como referencia para otras entidades del país.