El Día de Muertos es una de las festividades más significativas y coloridas de México; para estas fechas, inspírate en un pan de muerto relleno de dulce de leche y cumple el capricho con una receta cremosa.

Conforme se acercan las fechas de noviembre, ya podemos encontrar pan de muerto en las tiendas. Pero, ¿no es mejor prepararlo en casa? Este pancito ocupa un lugar de honor indispensable, como un puente entre el plano terrenal y el espiritual a través de la gastronomía.

La riqueza culinaria de México ha permitido que este pan ceremonial, de origen mestizo y profundas raíces virreinales, evolucione con el tiempo sin perder su esencia simbólica. En los últimos años, la repostería ha encontrado en el relleno una forma de renovar el entusiasmo por esta pieza de panadería.

Prepara pan de muerto relleno de dulce de leche, crea una fusión irresistible entre la clásica masa suave perfumada con azahar y la riqueza cremosa y caramelizada de uno de los ingredientes más queridos de América Latina.

Receta de pan de muerto relleno de dulce de leche

Ingredientes:

  • Para la masa:
  • 50 g de harina de trigo + 450 g de harina de trigo de fuerza
  • 7 g de levadura seca instantánea (o 15 g de levadura fresca)
  • 50 ml de leche entera tibia
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 120 g de azúcar refinada
  • 5 g de sal fina
  • 2 huevos enteros a temperatura ambiente
  • 2 yemas de huevo
  • 60 ml de leche entera tibia
  • Ralladura fina de 2 naranjas frescas
  • 2 cucharaditas (10 ml) de agua de azahar
  • 130 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente (suave)
  • Para la cobertura:
  • 90 g de mantequilla sin sal fundida
  • 150 g de azúcar refinada para espolvorear
  • Para el relleno:
  • 450 g de dulce de leche repostero (firme y denso)

Preparación:

  1. En un tazón pequeño, mezcla los 50 ml de leche tibia, la levadura seca, la cucharadita de azúcar y los 50 g de harina.
  2. Integra bien con un batidor de globo pequeño hasta que no queden grumos.
  3. Tapa con plástico film y deja reposar en un lugar cálido durante 15 a 20 minutos, hasta que la superficie se vuelva esponjosa y llena de burbujas.
  4. En un tazón grande (o en el tazón de una batidora con accesorio de gancho), cierne los 450 g de harina restantes. Forma un volcán y coloca la sal en los bordes exteriores.
  5. En el centro del volcán, agrega el azúcar, los huevos, las yemas, los 60 ml de leche tibia, la ralladura de naranja, el agua de azahar y el prefermento activo.
  6. Comienza a integrar los ingredientes desde el centro hacia afuera. Amasa enérgicamente a mano sobre una superficie limpia durante 10 minutos (o 7 minutos a velocidad media en batidora) hasta obtener una masa uniforme que empiece a desgarrarse poco a poco.
  7. Agrega la mantequilla suave en tres tandas. Al principio parecerá que la masa se deshace o se vuelve pegajosa; no añadas harina extra.
  8. Continúa amasando con firmeza utilizando la técnica del azotado o amasado francés. A medida que amases, el gluten absorberá la grasa y la masa se volverá lisa, brillante y elástica.
  9. El proceso dura entre 15 y 20 minutos manuales. La masa estará lista cuando pase la prueba de la ventana: toma un pequeño pedazo de masa con los dedos engrasados y extiéndelo suavemente; si se estira hasta formar una membrana fina y traslúcida sin romperse, el amasado ha terminado.
  10. Forma una bola con la masa y colócala en un tazón ligeramente engrasado con aceite neutro.
  11. Cubre el tazón con un paño húmedo o plástico film; deja reposar en un ambiente cálido durante 1.5 a 2 horas, o hasta que la masa duplique su tamaño.
  12. Una vez leudada la masa, ponla sobre la mesa y presiona suavemente con las palmas para desgasificar.
  13. Separa aproximadamente una cuarta parte de la masa total (unos 200 g) para elaborar las lágrimas, huesos y bolitas superiores. Reserva este trozo cubierto.
  14. Divide la masa restante en 8 porciones iguales de unos 80-90 gramos cada una. Bolea cada porción contra la mesa usando la palma de la mano en forma de cúpula hasta obtener esferas lisas y bien tensionadas.
  15. Coloca las bolas en charolas para horno previamente enharinadas o forradas con papel vegetal, dejando al menos 8 cm de separación entre cada una.
  16. Con el trozo de masa reservado, agrega una cucharada extra de harina para hacerla ligeramente más firme (esto evita que los huesos se desparramen en el horno).
  17. Divide en 16 porciones para los huesos y 8 porciones pequeñas para las esferas superiores.
  18. Para hacer los huesos: haz rodar cada porción pequeña con los tres dedos centrales (índice, medio y anular) ligeramente abiertos contra la mesa, creando tres abultamientos que simulen articulaciones.
  19. Pincela con un toque casi imperceptible de agua la parte superior de cada bollito de pan. Cruza dos huesos en forma de "X" sobre cada pieza y coloca la esferita pequeña justo en la intersección central.
  20. Deja reposar los panes formados en un lugar tibio durante 30 a 45 minutos. Deben aumentar un 50% o 70% su tamaño y sentirse aireados al tacto.
  21. Precalienta el horno a 180 °C con al menos 15 minutos de anticipación.
  22. Hornea los panes a 180 °C durante 18 a 22 minutos. Estarán listos cuando la base esté dorada y, al dar un ligero golpe en la parte inferior, suenen huecos.
  23. Si el doramiento superior es muy rápido, puedes cubrir con papel aluminio a mitad de cocción. Retira del horno y deja enfriar sobre una rejilla metálica.
  24. Mientras el pan está tibio (o frío), derrite los 90 g de mantequilla.
  25. Con una brocha de repostería, pincela generosamente toda la superficie exterior de cada pan de muerto.
  26. Espolvorea de inmediato con el azúcar refinada en un tazón hondo hasta cubrir por completo. Deja reposar 10 minutos para que el azúcar se fije.
  27. Para rellenar: coloca el dulce de leche repostero en una manga pastelera equipada con una duya redonda o de pico.
  28. Puedes hacer una pequeña perforación en el lateral o base del pan e inyectar el dulce de leche, o bien realizar un corte horizontal cuidadoso con un cuchillo de sierra a tres cuartas partes del pan y colocar una capa abundante de dulce de leche antes de volver a tapar.
  29. Sirve el pan de muerto relleno de dulce de leche a temperatura ambiente.

¿Con qué puedes disfrutar el pan de muerto?

El pan de muerto relleno de dulce de leche encuentra su compañero perfecto en bebidas tradicionales de contraste amargo o especiado. Un chocolate caliente espeso a base de agua, un café de olla endulzado con piloncillo y canela, o un atole tradicional de vainilla o maíz azul complementan la experiencia sensorial sin saturar el paladar.

Aprende a elaborar una versión artesanal con esta idea de pan de muerto relleno de dulce de leche. Es una perfección con la untuosidad de los ingredientes; ¡disfrútalo!