Siempre es bueno jugar, independientemente de los resultados. Aparecen figuras nuevas. Eso está bien hecho. Los partidos amistosos siempre dejan cosas importantes. Todos sirve para preparar a la Selección chilena para competir. Independientemente del técnico, siempre es bueno jugar con selecciones de buen nivel. Los tres partidos de los últimos días fueron contra mundialistas. Es un buen parámetro.
Hubo momentos muy buenos, otros no tanto y otros malos. Si queremos que los jugadores jóvenes adquieran experiencia, eso va a pasar. Lo que pasa es que acá no tenemos paciencia. Al técnico que llegue le va a pasar lo mismo. Hay que seguir jugando, perdiendo, ganando.
Maximiliano Gutiérrez es un jugador diferente; Vicente Pizarro ha demostrado su jerarquía; Lawrence Vigouroux ha hecho bien las cosas. Después, Felipe Loyola, Gabriel Suazo y Diego Ulloa demostraron que se puede confiar en ellos. Ante México, los delanteros estuvieron particularmente rápidos.
No me gusta opinar mucho de los entrenadores, más si son chilenos. Hay que darles las oportunidades. Lo que pasa acá es que no perdonamos. Por ejemplo, nunca han estado claro el rol ni las facultades de Córdova.
Ahora, los últimos tres DT fueron extranjeros y les fue mal ¿Por qué no puede ser un chileno? No sé los pormenores del lío entre Córdova y Marcelino Núñez. Lo que sé es que los tiempos han cambiado. Hoy los jugadores son diferentes. Hoy critican y es normal. Antiguamente, la palabra del técnico era incuestionable.
Yo siempre le he tenido fe al jugador chileno. Me parece que sigue marcando un hito importante: técnicamente sigue siendo bueno. Quizás hay que cambiar un poco la dinámica, que tiene que ver con la competencia. Pero puede jugar en cualquier parte del mundo. Y para llegar al Mundial hay que trabajar, jugar muchos partidos, perder, ganar, para cuando llegue la competencia estemos en condiciones para “ir a la guerra”, porque todas las selecciones buscarán lo mismo.
Por Jaime Vera, DT y exseleccionado chileno.




