Este miércoles, a las 21 horas, Deportes Concepción buscará dar el golpe de ida a O’Higgins, en el duelo válido por los cuartos de final de la Copa Chile. Los Lilas vienen de vencer a Curicó Unido, en una llave avanzaron con un global de 6-0.
En la previa al duelo con los Celestes, en su primera entrevista desde que arribó al club en 2023, el máximo accionista de Deportes Concepción, Víctor Rubio, aborda el presente del club, que lucha por entrar en torneos internacionales para la temporada entrante. También revela los detalles de la nueva etapa que proyecta para la institución de cara al período 2027-2030.
Cuando asumieron el proyecto en 2023, ¿cuál era el objetivo y en qué plazo esperaban conseguirlo?
Cuando asumimos este desafío, proyectamos una primera etapa para el período 2023-2027. Nos parecía un horizonte razonable para estabilizar al club, recuperar competitividad, fortalecer su estructura y avanzar deportivamente hasta devolver a Deportes Concepción al lugar que, por su historia, su gente y su identidad, entendíamos que debía ocupar. Sabíamos que el camino sería complejo y que alcanzar esos objetivos requeriría mucho más que recursos económicos. Exigía trabajo, convicción, planificación, capacidad de adaptación y, sobre todo, construir un equipo comprometido con un propósito común. Los principales objetivos que habíamos proyectado para ese ciclo se consiguieron antes de lo previsto. En apenas tres años logramos avanzar prácticamente dos categorías y acelerar significativamente un proceso que originalmente habíamos pensado desarrollar hasta 2027.
¿Cómo explica haber conseguido prácticamente dos ascensos en un período tan breve?
Nada de esto ocurrió por casualidad. En 2023 enfrentamos una situación deportiva extremadamente compleja que nos obligó a realizar un esfuerzo extraordinario para sostener al club. Posteriormente comenzamos a consolidar un trabajo que permitió avanzar deportivamente y, al mismo tiempo, fortalecer otras áreas de la institución, entre ellas nuestras divisiones formativas. Cuando uno mira todo el recorrido entiende que detrás de cada resultado hubo inversión y decisiones importantes, pero también cuerpos técnicos, jugadores, profesionales, trabajadores, equipos administrativos, formativas, auspiciadores, colaboradores y muchas personas que asumieron responsabilidades, muchas veces lejos de las luces. Por siempre digo que “ll gol tiene un autor, pero el éxito tiene muchos responsables”.
¿Este año en qué parte del proyecto van?
Estamos en un período de transición entre dos etapas. Originalmente formaba parte de ese primer ciclo 2023-2027. Sin embargo, haber alcanzado anticipadamente sus principales objetivos nos permite utilizar este período para consolidar lo conseguido y comenzar a preparar la siguiente fase. No queremos que haber llegado antes signifique simplemente adelantar las expectativas. Queremos utilizar el tiempo ganado para construir mejor. Ese es uno de los desafíos: transformar el impulso conseguido durante estos primeros años en una estructura capaz de sostener el crecimiento futuro.
¿Y cuál será el objetivo de la segunda etapa?
Ahora cambia la naturaleza del desafío. Durante el primer ciclo tuvimos que recuperar terreno y avanzar deportivamente. Ahora debemos construir sobre aquello que conseguimos. El desafío 2027-2030 es generar las condiciones para que Deportes Concepción pueda competir al máximo nivel en el fútbol nacional y, desde esa base, preparar las condiciones para volver a competir a nivel internacional. Y esa distinción es importante. No estamos planteando la competencia internacional como una promesa ni estableciendo artificialmente una fecha para conseguir una determinada clasificación. Estamos hablando de algo más profundo: construir una institución que tenga las condiciones deportivas, económicas, organizacionales y estructurales para aspirar legítimamente a competir internacionalmente. Primero debemos consolidarnos y elevar nuestro nivel competitivo dentro del fútbol chileno. La competencia internacional debe ser una consecuencia de hacer bien ese trabajo, no un objetivo aislado de la realidad institucional.
¿Qué necesita Deportes Concepción para competir al máximo nivel nacional?
Mucho más que un buen plantel. Necesitamos continuar fortaleciendo nuestras divisiones formativas, profesionalizar cada vez más nuestra estructura, incorporar nuevas capacidades, desarrollar infraestructura y construir una base económica que permita sostener nuestras aspiraciones deportivas en el tiempo. Queremos construir una institución capaz de competir permanentemente en niveles cada vez más exigentes. Eso exige planificación y también paciencia. Haber avanzado rápidamente durante estos primeros años no significa que podamos saltarnos etapas.

Usted ha insistido en que el futuro del club no puede depender indefinidamente de unos pocos. ¿Qué significa eso?
Significa que para la dimensión que queremos alcanzar necesitamos ampliar la base de personas que participan en este proyecto. Durante estos años fue necesario asumir responsabilidades importantes para poner nuevamente en movimiento al club. Pero una institución que pretende consolidarse en Primera División, competir al máximo nivel nacional y proyectarse hacia desafíos mayores necesita sumar capacidades. Y ahí tenemos una enorme oportunidad. Hay empresarios, profesionales e hinchas de Deportes Concepción que poseen experiencia, conocimientos, redes y capacidades que pueden contribuir al desarrollo de la institución. No se trata solamente de aportar recursos económicos. Se trata de construir una comunidad alrededor del club, donde distintas personas puedan contribuir desde aquello que saben hacer.
¿La ciudad y la región a la que representan cuanto importante es para el proyecto?
Deportes Concepción no puede entenderse separado de la región a la que representa. Esta nueva etapa debe ser capaz de convocar a empresarios, autoridades públicas en sus distintos niveles, universidades, profesionales y a todos quienes comprendan el valor deportivo, social y cultural que representa una institución como Deportes Concepción. Un club de esta dimensión puede convertirse en un punto de encuentro. Puede generar identidad, actividad económica, oportunidades para jóvenes y una importante capacidad de representación regional. Por eso el desafío consiste en conseguir que cada vez más personas sientan que pueden formar parte de esta construcción. Mientras mayor sea la comunidad que se construya alrededor de Deportes Concepción, más fuerte será la institución.
¿Qué lugar ocupa la hinchada dentro de ese proceso?
Un lugar esencial. La hinchada acompañó a Deportes Concepción en momentos extraordinariamente difíciles y representa algo que ningún proyecto empresarial puede crear por sí solo: historia, identidad y sentido de pertenencia. Ese compromiso no depende exclusivamente de los resultados deportivos. Se ha transmitido entre generaciones y forma parte de la identidad del club. Deportes Concepción no comenzó con nuestra llegada. Tiene una historia y una masa social que lo sostuvieron incluso durante sus momentos más complejos.

Durante estos años usted ha mantenido un perfil bajo. ¿Fue una decisión consciente?
Siempre he entendido que mi principal responsabilidad estaba hacia adentro: construir, tomar decisiones y generar las condiciones para que el proyecto avanzara. No he buscado ser la voz permanente del club porque creo que, finalmente, no hay más verdad que los hechos. Pero también existe un aprendizaje. Probablemente debí comunicar más algunas cosas durante el proceso. Hay decisiones, dificultades y esfuerzos que, cuando no se explican suficientemente, pueden ser interpretados sin conocer todo el contexto. Eso también forma parte de lo aprendido durante estos años. Pero sigo creyendo que la comunicación debe acompañar al trabajo y no reemplazarlo. Prefiero que sean los hechos, junto con el trabajo de tantas personas, los que finalmente den cuenta del camino recorrido.
Después de haber cumplido los principales objetivos del primer ciclo, ¿cómo se administran las expectativas?
Con responsabilidad. Cuando una institución consigue resultados importantes en un período breve, las expectativas aumentan. Pero no debemos confundir ambición con improvisación. Haber cumplido anticipadamente los principales objetivos del ciclo que originalmente proyectamos para 2023-2027 no significa que podamos saltarnos etapas. Significa exactamente lo contrario: tenemos la oportunidad de utilizar ese tiempo ganado para construir mejor. Nuestra ambición debe ser alta, pero tiene que estar respaldada por una institución capaz de sostenerla. Por eso el próximo desafío no consiste solamente en fijar nuevos resultados deportivos. Consiste en elevar progresivamente el estándar de Deportes Concepción para que pueda competir con los mejores del fútbol chileno.





