Si encuentras una tarjeta bancaria en la calle, una tienda o cualquier otro lugar, es importante saber qué hacer con ella.
Kaspersky advierte sobre los riesgos de difundir los datos visibles en una tarjeta bancaria. El número, la fecha de vencimiento y el código de seguridad pueden quedar expuestos y utilizarse para intentar realizar compras fraudulentas.
¿Qué no debes hacer si encuentras una tarjeta bancaria?
Si encuentras una tarjeta bancaria, hay algunas acciones que es mejor evitar para proteger los datos del titular, tales como:
- No publiques fotografías de la tarjeta
Compartir una fotografía del plástico en redes sociales, grupos vecinales o chats es una de las prácticas que Kaspersky desaconseja.
Una imagen puede mostrar información bancaria ante otras personas. El riesgo aumenta cuando aparecen los dos lados de la tarjeta y queda visible el CVV o CVC, que se encuentra en el reverso.
Tampoco se recomienda publicar la fotografía después de ocultar una parte del número. Kaspersky señala que no deben difundirse imágenes ni datos de una tarjeta encontrada.
- No guardes la tarjeta para buscar al propietario
Conservar el plástico mientras se intenta localizar a su dueño tampoco es recomendable.
Quien encuentra la tarjeta no puede saber si otra persona tuvo acceso previamente al plástico o a sus datos.
Kaspersky también desaconseja entregar la tarjeta a terceros, como cajeros, guardias de seguridad o empleados de algún establecimiento. Esto no garantiza que el plástico quede protegido frente a un posible uso indebido.
¿Qué hacer con una tarjeta bancaria encontrada?
La recomendación es comunicarse directamente con el banco que emitió la tarjeta.
Para informar al banco sobre la tarjeta encontrada, puedes buscar sus medios de contacto en su sitio web o aplicación oficial. También es posible utilizar el teléfono que aparece impreso en el reverso del plástico, si está disponible.
Al realizar la llamada se debe informar que se encontró una tarjeta perteneciente a otra persona.
El banco puede realizar el bloqueo de la tarjeta y contactar al titular para gestionar su reposición.
Después de realizar el reporte, Kaspersky recomienda cortar la tarjeta en varios fragmentos para impedir que pueda utilizarse posteriormente.
El propietario puede tardar en darse cuenta de que perdió el plástico. Además, el uso de pagos digitales, tarjetas virtuales y operaciones sin contacto ha reducido la frecuencia con la que algunas personas utilizan físicamente sus tarjetas.
¿Qué pasa si la tarjeta tiene otras funciones?
Si la tarjeta también cumple otras funciones además de la bancaria, el procedimiento que debe seguirse es distinto.
En ciertos casos, la misma credencial utilizada por los estudiantes para realizar operaciones financieras también sirve como identificación y permite acceder a la escuela o utilizar servicios de transporte.
Cuando una tarjeta tiene este tipo de funciones adicionales, lo adecuado es conservarla y entregarla en la institución educativa que aparece en la credencial, donde el personal podrá hacerse cargo de ella.
Si el plástico tiene únicamente funciones bancarias, Kaspersky aconseja evitar cualquier publicación de sus datos, no buscar directamente al titular y entregarlo al banco emisor en lugar de dejarlo en manos de otra persona.
El procedimiento indicado es reportarla directamente al banco emisor para que pueda bloquearla y gestionar su reposición.




