Everton presentó una querella ante el Juzgado de Garantía de Viña del Mar por los incidentes del 24 de septiembre en el estadio Sausalito, durante el partido frente a Universidad de Chile por los octavos de final de la Copa Chile. Entre los antecedentes incorporados por el cuadro ruletero aparecen informes de seguridad, registros fotográficos y audiovisuales, un catastro de daños de la Municipalidad de Viña del Mar y antecedentes sobre una facción de la barra de la U denominada “Los Menores”.

Sin embargo, más allá de la denuncia que existe por sobre cómo ingresaron los fanáticos azules la pirotecnia, en lo que se apunta principalmente a un bote robado que les permitió ingresar por la Laguna Sausalito, el cuadro ruletero realizó un detalle de los daños que realizó la barra de Universidad de Chile durante el cotejo. En total, según el documento al que accedió El Deportivo, la boleta para reparar el principal coliseo de Viña del Mar asciende a $7.128.050.

“De acuerdo con el levantamiento efectuado a la fecha, se encuentran cuantificados los siguientes daños: Superficies deportivas • 100 m² de césped sintético afectado por quemadura", comienza diciendo el escrito. “Césped natural afectado por quemaduras, cuya superficie se encuentra pendiente de medición técnica” agrega el documento. Estas ocurrieron por el lanzamiento de bengalas al campo de juego.

Además, en el cuadro ruletero acusan que 26 butacas se vieron afectadas, seis de estas fueron quemadas. Los baños de la Galería Laguna, donde se ubican los fanáticos estudiantiles, hubo rayados y rompieron pantallas LED.

En los baños también piden cambiar los espejos. “En los servicios higiénicos correspondientes a hombres y mujeres de la Galería Laguna – sector visita, se constató la presencia de adhesivos alusivos al Club Universidad de Chile adheridos sobre los espejos. Se requiere efectuar el retiro de dichos elementos y realizar la limpieza y recuperación de las superficies, verificando posteriormente el estado de los espejos para determinar si requieren reparación o reposición. Cantidad de espejos afectados: 48m2 metros lineales, ancho 1,20 m”, acusan.

De paso, Everton asegura que los daños impactan en el funcionamiento del estadio. “Los daños identificados presentan distintos niveles de impacto sobre la operación del recinto. Las afectaciones en superficies deportivas requieren una evaluación especializada debido a que su recuperación debe garantizar que las condiciones técnicas de las superficies sean compatibles con los estándares de utilización del recinto”, señala.

“En el caso del césped sintético, la superficie afectada alcanza preliminarmente 100 m², por lo que su recuperación deberá abordarse mediante una intervención específica y técnicamente compatible con el sistema existente. Respecto de las butacas, la existencia de unidades quemadas y quebradas implica una pérdida de funcionalidad y, en aquellos casos en que existan elementos cortantes, salientes o sistemas de fijación expuestos, podría además generar condiciones que requieran atención previa a la utilización normal del sector”, complementa.

“En los servicios higiénicos, los daños en luminarias requieren revisión antes de su reposición, particularmente para verificar que las instalaciones eléctricas asociadas se encuentren en condiciones adecuadas. Los rayados en accesos y servicios higiénicos requieren labores de recuperación estética y funcional, cuya magnitud deberá determinarse mediante una evaluación específica”, cierra.