Con magnitudes 6,7 y 6,8, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró dos grandes terremotos en el océano Atlántico el pasado martes, 13 de octubre. Ambos sismos ocurrieron con menos de siete horas de diferencia, en una dorsal mesoatlántica ubicada entre Sudamérica y África.
El primer movimiento se desarrolló a las 02:44 de la madrugada en Chile continental, mientras que el segundo habría ocurrido a las 9:23.
Aunque ya pasaron varios días entremedio, este evento continúa generando interés.
Y es que el geofísico Stefan Burns, en conversación con el medio británico Daily Mail, relacionó estos episodios con los terremotos en Venezuela, Colombia y Panamá de este 2026, y aseguró que podrían provocar un “efecto dominó” y desplazarse hacia el norte, en dirección a Panamá, México y Estados Unidos.
Es más, aseguró que “la placa norteamericana sería la siguiente”.

¿Hay peligro detrás de los terremotos en el océano Atlántico?
En conversación con La Tercera, el geofísico y sismólogo de la Universidad del Desarrollo, Luis Donoso, explica que han sido “días movidos” en la zona de fractura Romanche, localizada en el fondo del océano Atlántico, justo en el punto más estrecho entre las costas de Brasil y África Occidental.
Se trata de la dorsal del atlántico. “La corteza oceánica se genera en esa dorsal, se expande y eso genera sismicidad”. Es en ese lugar donde se registraron ambos sismos sobre los 6 grados.
Sin embargo, el especialista hizo un llamado a la calma: “En las zonas de dorsales oceánicas siempre hay sismicidad. A veces de mayor magnitud incluso. Cero riesgo de tsunami, porque no tiene efecto sobre la columna de agua para desplazarla en la vertical”, aclaró.
Ahora, sobre los dichos del geofísico estadounidense Stefan Burns, quien aseguró que estos sismos podrían desplazarse hacia el norte y afectar próximamente a la placa estadounidense, Donoso descarta de lleno su veracidad.
“Las placas siempre están en tensión. No hay forma de hacer una prognosis o predicción a futuro de su tendencia”, asegura. “El que indique migración, es un tiro al aire. ¿Por qué no se desplazaría hacia el este, oeste o Asia? ¿O en la zona sur sobre la Antártica?”.
Y es que no es posible predecir cuándo ni dónde puede ocurrir un sismo.






