Un inédito momento marcó la llegada del presidente chino Xi Jinping a Estados Unidos, donde fue recibido al pie del avión en la Base Conjunta Andrews por Donald Trump, una instalación militar ubicada a las afueras de Washington D.C.
En medio de los honores oficiales, se registró el paso a baja altura de dos bombarderos B-1 Lancer, lo que provocó que Trump hiciera un particular gesto, dando cuenta de lo ensordecedor que fue el ruido, mientras que el líder chino no logró inmutarse con el paso de los aviones.





