La influencer cubana Anna Bensi, de 21 años, y su madre, Caridad Silvente, fueron declaradas culpables y condenadas a dos años de limitación de libertad por el delito de “actos contra la intimidad personal y familiar”, tras grabar y publicar en redes sociales la visita de un funcionario a su domicilio.

El caso se originó en marzo, cuando un agente vestido de civil acudió a la vivienda familiar para entregar una citación dirigida a la madre de la creadora de contenido.

Bensi registró el momento y posteriormente difundió las imágenes en redes sociales, argumentando que buscaba dejar constancia de lo ocurrido. El tribunal consideró que la publicación vulneró la intimidad del funcionario.

Antes de conocer la sentencia, Bensi cuestionó públicamente el proceso y defendió su decisión de registrar la visita. “Hoy lo que tiene que pasar es que la verdad triunfe”, afirmó a las afueras del tribunall. La influencer agregó: “No es un arma, es un teléfono”.

La joven también había explicado anteriormente que decidió grabar el encuentro como una forma de protección y para dejar registro de lo sucedido. “Hicimos todo para nuestra seguridad y para dejar constancia de lo que ocurrió en ese momento”, sostuvo.

El delito por el que fueron sancionadas está contemplado en el artículo 393 del Código Penal cubano. Según reportes sobre el fallo, la sanción de dos años de limitación de libertad implica restricciones como la obligación de comparecer ante las autoridades y la prohibición de cambiar de residencia o trasladarse a otra provincia sin autorización.

El caso también ha generado cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos. Raudiel Peña Barrios, integrante de Cubalex, calificó el proceso como “otra acción de represión y criminalización del ejercicio de la libertad de expresión en Cuba” y sostuvo que la grabación de funcionarios públicos durante sus labores forma parte del derecho a controlar sus actuaciones.

La condena se produce después de meses en los que Bensi había aumentado sus publicaciones críticas sobre la situación en Cuba, incluyendo contenidos sobre burocracia, apagones y escasez. Tras conocer la resolución, la influencer aseguró que mantiene su postura: “Mis convicciones gritan más alto que el miedo”.