Un inusual gesto protocolar marcó la llegada de Xi Jinping a Estados Unidos. El Presidente Donald Trump acudió personalmente hasta la base aérea de Andrews, en las afueras de Washington, para recibir al mandatario chino, quien inició una visita de Estado de tres días.

La recepción incluyó una alfombra roja de 30 metros, 21 cañonazos, una guardia de honor y el sobrevuelo de dos bombarderos B-1. Trump llegó acompañado de Melania Trump y esperó junto a ella el descenso de Xi y su esposa, Peng Liyuan, para luego escuchar los himnos nacionales de ambos países.

El gesto tuvo un carácter especialmente excepcional: la última vez que un Presidente estadounidense acudió a un aeropuerto para recibir a un líder extranjero durante una visita de Estado fue en 1962, cuando John F. Kennedy recibió al entonces primer ministro británico Harold Macmillan.

Durante los tres días de visita, Trump y Xi buscarán acercar posiciones sobre comercio bilateral, inteligencia artificial, Taiwán y la guerra en Irán. Antes de la llegada del mandatario chino, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, se reunió con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, y posteriormente anunció una extensión de dos meses de la tregua arancelaria entre ambos países, que expiraba el 10 de noviembre.

Las conversaciones también dejaron un acuerdo para establecer un mecanismo de aviso mutuo frente a eventuales incidentes relacionados con inteligencia artificial que puedan representar un riesgo para la seguridad nacional. Beijing, además, planteó la posibilidad de avanzar hacia un acuerdo comercial más amplio entre las dos principales economías del mundo.

Este jueves se realizará la ceremonia oficial de bienvenida en la Casa Blanca, con cerca de 500 soldados, seguida de la esperada reunión entre Trump y Xi. La jornada terminará con una cena de Estado a la que fueron invitados representantes de la industria tecnológica estadounidense, entre ellos Elon Musk y Sundar Pichai.

El encuentro será el segundo cara a cara entre ambos mandatarios este año, después de su reunión en Beijing en mayo. También tienen previsto volver a encontrarse en noviembre, durante la cumbre de APEC en Shenzhen, y en diciembre, en el G20 de Miami.

Ao receber Xi Jinping nos EUA, Donald Trump fez bombardeiros B-1 e caças F-22 Raptor sobrevoarem o local, numa tentativa de intimidar e impressionar o presidente chinês. Mas na hora do estrondo foi Trump que fez cara de dor e incômodo, enquanto Xi não esboçou reação 😅 pic.twitter.com/aHeDDaplOJ

— Pragmatismo Politico (@Pragmatismo_) September 23, 2026